viernes, 24 de abril de 2015

Juan Negrín y la Unión Soviética

Publicado por Jose Luis Forneo

Juan Negrín fue un político socialista que sería el último presidente del gobierno de la Segunda República Española. Fue miembro del Partido Socialista Obrero Español hasta que, tras el final de la Guerra Civil y la derrota de la República, los oportunistas dirigidos por Indalecio Prieto le expulsaron del partido.

Negrín fue un verdadero socialista, que siempre apoyó y elogió los logros de los trabajadores soviéticos en Rusia, como muchos otros militantes del PSOE de entonces (nada parecido a la panda de mercenarios al servicio del capital y trepas al suyo personal que lo forman hoy). De hecho, otros dirigentes socialistas de la época, como Fernando de los Rios, viajaron a la Unión Soviética y parece que, en su caso, no le gustó demasiado lo que vio... Por ello, hay una gran diferencia entre ambos dirigentes: uno de ellos, al que no le gustaba la URSS, siempre fue miembro del PSOE, y es admirado incluso por la élite del P$OE actual. El otro, Negrín, tuvo continuos problemas con los dirigentes socialistas tras la derrota en la Guerra Civil y sería expulsado del partido, además de que su imagen en él P$OE de hoy día no es, como es normal, demasiado buena.

Por cierto, el burguesito Fernando de los Rios fue al que le aclararía Lenin esa equivocación fundamental imbuida por la clase dominante a los trabajadores desde el siglo XVIII: "¿Para cuando la libertad?", preguntó el liberal; y Lenin le respondío: "¿libertad para qué?" Y es que el capital, la burguesia, los adinerados y otros parásitos jamás podrán comprender que la libertad es, como todo, un concepto teñido con valores de clase. Libertad para luchar por la emancipación, para organizarse y destruir el estado, para que los productores distribuyan como quieran lo distribuido, en beneficio colectivo... Esas cosas nunca las podria comprender un liberal, por muy socialista que se autodenominara.

En el siguiente artículo de El Socialista, del 31 de diciembre de 1935, se puede apreciar el cariño y respeto del último presidente de un gobierno legítimo español, Negrín, hacia la URSS, y como su colaboración con el Partido Comunista en sus años de presidencia no fueron exclusivamente por necesidad, como afirman muchos de sus historiadores y críticos, que aducen que al ser la URSS la única ayuda extranjera que tuvo España ante la agresión de los mercenarios fascistas, Negrín acabaría sometido a sus intereses. 

Como se puede comprobar en el artículo citado, en 1935, antes del estallido del a Guerra Civil, Negrín ya admiraba abiertamente a la Union Sovietica, tanto por sus avances culturales y científicos, por sus milagros industriales y económicos, como por sus enormes logros en justicia social. Incluso, a pesar de la mala imagen creada por la propaganda capitalista-fascista contra el lider del proletariado sovietico, reconoce la lucha de Stalin contra la burocracia y por el desarrollo de ese ideal de justicia social que él, como su partido el PSOE, entonces compartían (un PSOE que, a pesar de sus ambiguedades históricas, entonces no tenía nada que ver con la mafia al servicio de la dictadura del capital que es hoy).

«Me daría por satisfecho si hubiera logrado una sola cosa: fortalecer nuestra fe socialista y el afán de lograr que siempre esté en primera línea el avance cultural del proletariado. La victoria se consolida con eso y se logra siempre con rígida disciplina para las jerarquías del Partido. Tomemos el ejemplo de Rusia, y esperemos caminando hacia el ideal común de justicia social". Con estas ilustrativas palabras termina Negrín su conferencia.

No es de extrañar que Negrín sea considerado por los historiadores científicos como uno de los mayores y más preparados estadistas en la España del siglo XX, y que como presidente acertara con su política de "resistir al fascismo a toda costa", pues si la República hubiera resistido cinco meses más al vendepatrias Franco, el estallido de la Segunda Guerra Mundial hubiera cambiado totalmente la situación para la abandonada República Española.



El Estado soviético ante la cultura (Conferencia de Negrín)

En el Círculo Socialista del Sur dio ayer tarde su anunciada conferencia sobre este tema el doctor Negrín, diputado a Cortes por Madrid, ante numerosa concurrencia que llenaba todos los salones del Círculo, y que pudo escuchar la disertación merced a los altavoces instalados.

Después de breves palabras del compañero Carvajal para presentar al orador, Negrín abordó el tema diciendo que los problemas y la situación de Rusia interesan a unos por lo que de ella tienen que aprender y a otros por lo que de ella tienen que temer. Los países capitalistas saben que el Estado soviético no puede ser arrollado, y pactan con él. Sólo gobernantes atrasados y tartufos se obstinan en no tener trato oficial con Rusia. Tal sucede con España.

Para los socialistas, la U.R.S.S. representa el gran experimento social.

Es verdad que una revolución de clase sólo puede consolidarse por una dictadura transitoria, y no es menos cierto que la impreparación del proletariado ruso, llamado a ejercerla; exigió que esa dictadura fuese tutelada por el Partido Comunista, que combatió y combate sin piedad cuanto contribuye a quebrantar la sujeción disciplinaria a los órganos directores.

El Comisariado de la Cultura persigue una formación moral anticapitalista. Su guía más destacado, Lunatcharski, salvó del destrozo, posible en toda revolución violenta, los tesoros de la antigua cultura rusa, en objetos y en personas. De los intelectuales rusos se tenía en el mundo un concepto equivocado, el que se forjaba en las versiones novelescas de estudiantes revolucionarios y profesores liberales. Pero allí, como en todas partes, el sabio tenía un espíritu conformista, inhibido de la cosa pública y encerrado en sus disciplinas.

Recuerda a este propósito que Federico II dijo que sólo le preocupaba el éxito, porque una vez logrado, ya encontraría profesores que le justificasen ante la Historia. Lenin, siquiera no faltasen técnicos saboteadores, aconsejó tolerancia para conservar los cuadros científicos mientras se creaban los que necesitaba afectos al nuevo régimen.

Primera tarea fue la de liquidar el analfabetismo. Y penosa. No era aprovechable el profesorado. Había, por otra parte, doscientos idiomas, algunos sin alfabeto, otros sin gramática, es decir, sin posibilidades de aplicación literaria. Ello ha sido vencido con una sin igual atención por el niño, incluso desde antes de nacer. El palacio de los zares es hoy el Palacio de los Niños. Hasta los diecisiete años es obligatoria la enseñanza. Si en 1910 daba Rusia una sensación de salvajismo, con un 70 por 100 de analfabetos, hoy no los hay en la población menor de cuarenta años.

En cuanto a la enseñanza superior, los alumnos que tienen aptitud y vocación disponen, además de numerosas Universidades, de estipendios económicos. Por lo que afecta al profesorado, Stalin acaba de recomendar no «tragarse» al especialista, sino atraerlo, sin perjuicio de que el Estado les vigile y limite sus actividades mientras los aprovecha. La capacidad, pues, incluso para los «sin partido», es en Rusia como un salvoconducto.

La U.R.S.S. cuida colosalmente la investigación científica. La ciencia y la técnica han de estar al servicio del progreso social. El organismo supremo, la Academia de Ciencias de Leningrado, no es un parnaso, sino un laboratorio eficacísimo. Cuando Lenin concibió la electrificación de Rusia, la Academia trazó el plan, llamando para realizarlo a los mejores técnicos de electrotecnia del mundo. Y así, hoy, desde Moscú puede hacerse el reparto de toda la energía eléctrica, y más del 80 por 100 de la fuerza motriz proviene de la electrificación. La colectivización de la agricultura ofreció múltiples inconvenientes. Otra institución cultural, el Instituto Lenin, logró resolver los problemas técnicos, incluso acortar para algunas plantas el período vegetativo, mediante fórmulas de Williams. El Instituto de Biología, doble que nuestra Ciudad Universitaria, tiene un presupuesto cuatro veces superior al de todas las instituciones culturales españolas de igual grado.

El artista es mimado, en cierto modo privilegiado. Bien es verdad que en Rusia se tiene del arte un concepto distinto al del mundo capitalista. El arte no es un lujo de minorías, sino un tributo a la colectividad. Así se explica que el Metro de Moscú sea en la ornamentación una obra artísticamente lujosa.

La posición del Estado soviético ante la cultura se caracteriza por su flexibilidad y por la autonomía de sus órganos de realización. No es verdad que el colectivismo mate el estímulo por la cultura, antes bien, lo acrecienta. La revolución rusa es eminentemente pragmatista. Marxismo y leninismo, ayer; stalinismo, hoy. Lucha porque la burocracia no anquilose una precisa autonomía vital, procurando que los organismos compitan hasta superarse. Sin ser esclavos de un dogmatismo estúpido, rectifican cuando hace falta, porque el espíritu revolucionario no puede reducirse a un papel demoledor.

No ignoremos, pues, el experimento soviético. Si se hace un balance de los hechos en Rusia desde Pedro I al último Romanoff y desde Lenin y Stalin, sería favorable a los Soviets. Nos satisface esa comprobación práctica de nuestros ideales. Como españoles, nos pesa que a nuestros gobernantes, aunque se intitulen patriotas, no los preocupe siquiera. El empuje soviético se debe a la fuerza de la idea, a la tenacidad, a una disciplina ejemplar, a un desprecio saludable por la bullanguería que a gritos quiere ahuyentar el miedo.

«Me daría por satisfecho –termina Negrín– si hubiera logrado una sola cosa: fortalecer nuestra fe socialista y el afán de lograr que siempre esté en primera línea el avance cultural del proletariado. La victoria se consolida con eso y se logra siempre con rígida disciplina para las jerarquías del Partido. Tomemos el ejemplo de Rusia, y esperemos caminando hacia el ideal común de justicia social.»

La concurrencia aplaudió calurosamente al conferenciante.

El Socialista , Madrid, martes 31 de diciembre de 1935, Año L, número 8020, página 2

martes, 14 de abril de 2015

14 de abril, día de la República. Alemanes en las Brigadas Internacionales: en recuerdo de Hans Beimler.


"Estamos aquí para luchar contra los fascistas"
Hans Beimler (cit. spartacus-educational)

"Sin pena se aleja uno de países en que vivió alegremente, pero siempre amaremos al país palpitante, cuyas esperanzas compartimos”

Ernst Busch, en el documental Spanien im Herzen – Hans Beimler und andere, de Karlheinz Mund, RDA, 1985 (cit. por Magí Crusells)

Hans Beimler nació en Múnich el 2 de julio de 1895, y encontró su muerte en Madrid, el 1 de diciembre de 1936, defendiendo la República Española contra el fascismo. Con motivo del 14 de abril, el blog del viejo topo dedica a su memoria esta entrada del blog, y le rendimos nuestro particular homenaje que extendemos a la memoria de todos aquellos que defendieron la República, formando parte de las Brigadas Internacionales.

Hans Beimler no fue solo un antifascista alemán más, sino que se caracterizó por ser un activo militante del Partido Comunista (KPD, Kommunistische Partei Deutschlands), de cuyo Comité Central fue miembro. Llegó a ser diputado en el Reichstag (Parlamento alemán). 

Cuando Hitler se hizo con el poder en 1933, Beimler detenido y conducido al campo de concentración de Dachau (abril de 1933). Un mes más tarde, la víspera del día en que iba a ser ejecutado, consiguió huir del campo, llegando a la URSS a través de Checoslovaquia. Posteriormente se trasladó a Francia, donde permaneció hasta el comienzo de la guerra en España. 


Cartel electoral del KPD
(Partido Comunista Alemán), en 1932.
Beimler nos dejó lo que fue su experiencia en el campo de concentración de Dachau a través del relato publicado en la URSS en agosto de 1933: Im Mörderlager Dachau: Vier Wochen unter den braunen Banditen (En el campo de asesinos de Dachau: cuatro semanas en poder de los bandidos pardos). Fue el primer testimonio publicado sobre la vida dentro de un campo de concentración nazi, siendo traducido a distintos idiomas (entre ellos el español).

El 18 de julio de 1936 arrancó el golpe de estado fascista contra la República Española. Hans Beimler enseguida acude a España en defensa de la República y comienza a organizar aquel mismo verano en Barcelona la centuria Thälmann de voluntarios, formada mayoritariamente por comunistas alemanes (Ernst Thälmann fue el secretario general del KPD). En noviembre de ese mismo año, se convierte en batallón y se integra en la XII Brigada Internacional, de la cual también formaban parte el batallón italiano Garibaldi y el batallón francés André Marty.

Hans Beimler fue nombrado comisario política de las Brigadas Internacionales, pero se encontró con la muerte muy pronto. La XII Brigada Internacional, en la que estaba integrado, entró en combate el 12 de noviembre de 1936, en la defensa del Cerro de los Ángeles (Madrid). Fue el "bautismo de fuego". Apenas tres semanas después, el 1 de diciembre, Beimler caía muerto en la llamada "Cuesta de las Perdices" en Madrid, en una zona entre las dos líneas de fuego.

La obra de Beimler fue el primer testimonio publicado sobre la vida 
dentro de un campo de concentración nazi. A la izquierda, una edición
alemana actual de 2011. Derecha: edición original de 1933. 
La obra está traducida al castellano.
Su entierro fue un acto emotivo y multitudinario y sirvió de inspiración a Rafael Alberti para su bello poema "Hans Beimler, Defensor de Madrid". Posteriormente sus restos fueron trasladados al cementerio de Montjuïc en Barcelona. Meses después de su muerte, en julio de 1937, el batallón "Thälmann" comenzó a ser llamado también con el nombre de "Hans Beimler", en su memoria.

Es nuestro deseo no entrar en la polémica histórica que se creó en torno a las circunstancias de su muerte. En función de intereses ideológicos se han escrito muchas cosas sin que estén suficientemente contrastadas y probadas, y con no pocas contradicciones. En cualquier caso, no es el objetivo de esta entrada, que solo pretende rendir homenaje a un antifascista alemán como fue Hans Beimler, ejemplo de generosidad, de compromiso social y de conciencia internacionalista. Y, a través de este recuerdo, extender dicho homenaje al resto de los brigadistas alemanes compatriotas suyos y de los brigadistas de todos los demás países que acudieron a España a defender la República, mostrando un heroísmo y altruismo pocas veces igualado en la Historia. En las palabras que Dolores Ibárruri les dedicó: "Sois la historia, sois la leyenda, sois el ejemplo heroico de la solidaridad".

Monumento a los brigadistas alemanes caídos en la guerra civil española (Berlín). Fondo Fotográfico CEDOBI en Flickr.

Fragmentos de "Hart war's, aber schön - solange man kämpfen kann" ("Fue duro, pero bonito, mientras podíamos luchar"). 
Relato de Antonia Stern en el que utiliza citas tomadas de una breve autobiografía del mismo Beimler de 1936. 
Traducción del alemán: Tucholskyfan Gabi, blog del viejo topo (en azul texto original traducido)

En 1914, escribe en su currículum: "Mi entusiasmo bélico no era demasiado grande, así que llegué tarde para alistarme".

Destinado a un comando buscaminas en el Mar del Norte le llega la noticia de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, que considera “la vivencia más grandiosa y profunda" de su vida.

En noviembre de 1918, destinado en Cuxhaven, organiza, junto con otros camaradas de los barcos anclados en el puerto, una demostración revolucionaria.

Es llamado a participar en la dirección del grupo Espartaco local y es miembro del Consejo de Trabajadores y Soldados. Al proclamarse en 1918 la República Soviética de Baviera, se encuentra en Munich. Tras el fracaso de ésta, es detenido por poco tiempo en su rango de marinero del Ejército Rojo. 

Al intentar volar un puente para impedir el transporte de tropas bávaras a la zona de alzamiento en Sajonia, es nuevamente detenido y condenado a dos años de prisión en Niederschönenfeld. 

Después se coloca en la fábrica de locomotoras Krauss-München-Sendling, donde ejerce su fuerte influencia sobre la plantilla iniciando así su carrera política. En 1930 es nombrado diputado del parlamento regional (land) por el partido comunista; en 1932 pasa al parlamento nacional (Reich), habiendo obtenido sesenta mil votos en su circunscripción de Munich/Baviera Alta, ya con Hitler en el poder. 

Tras el incendio del Reichstag pasa unas semanas en la clandestinidad. Delatado por unos compañeros, ingresa en abril de 1933, por orden de la policía de Munich, en el campo de concentración de Dachau. Sobre el martirio que sufrieron los allí internados nos informa en su relato Im Mörderlager Dachau – Vier Wochen unter den braunen Banditen [En el campo asesino de Dachau – Cuatro semanas en poder de los bandidos pardos] publicado en 1935 en Moscú. En las últimas páginas podemos leer:

“Así como Fritz Dressel [ex presidente de la fracción comunista del parlamento regional de Baviera] yo no quería morir. Arrojado por los asesinos a la celda número cuatro y viendo delante de mí al amigo revolucionario muerto, con tres cortes en la muñeca de su brazo izquierdo, a su lado en el suelo el cuchillo de pan, perdí por un momento la razón, incapaz de alcanzar lo que todo ello significaba. Con las manos me cubrí los ojos, no queriendo admitir que Dressel estaba muerto. Al oír la llave para abrir la puerta de esta celda de muerte, tuve que contar con que, allí mismo, había llegado a mi propio final definitivo, pero volví a recuperar la fuerza suficiente para enfrentarme a todo lo que me pudiera aguardar. Consciente de que era más que probable que no fuera a salir con vida de este campo, tan sólo me quedaba elegir el modo de mi muerte. Estaba firmemente determinado, primero, que no me iba a suicidar bajo ningún concepto y, segundo, que tampoco me dejaría estrangular o colgar en esa lúgubre pocilga; así que decidí escaparme por la noche costara lo que costara, y si la banda me pillara… el mundo iba a saber por boca de los asesinos que el comunista Beimler fue matado a tiros durante su fuga. De este modo me fui preparando y mentalizando. Sin la menor excitación, abandoné la celda en la noche del 8 al 9 de mayo, esperando en cada momento ser alcanzado por una bala.”Su fuga es un éxito. Beimler la logra solo, sin la ayuda de nadie. Le ayuda la destreza del cerrajero de oficio que es, su sangre fría y su determinación y valentía, para lograr lo casi imposible dado su maltratado estado físico. Tras semanas de clandestinidad, Hans Beimler logra cruzar la frontera con Checoslovaquia. 

Invitado por la Unión Soviética a pasar un tiempo en un sanatorio de Crimea, siente el deber de estar cerca de su país y de reemprender la lucha contra el nacionalsocialismo, que también consistía en liberar las víctimas internadas en campos de concentración, entre las que se encontraban su esposa Centa y la hermana de ésta, María, quienes desde su propia fuga, estaban retenidas a modo de rehenes. El 20 de diciembre de 1933 llega en un vuelo ruso a Paris. (...)

Fuente del fragmento: www.raeterepublik.de/Hans_Beimler__A.Stern_.htm, traducción de Tucholskyfan Gabi (blog del viejo topo).

Hans Beimle en su etapa de brigadista
internacional.

Poema de Rafael Alberti escrito en memoria de Hans Beimler.

"Hans Beimler, defensor de Madrid"

¡Frente rojo!, dijo el héroe. 
Y cayó en tierra Hans Beimler. 

Lo oyeron los españoles, 
lo oyeron sus alemanes, 
franceses e italianos, 
lo oyó Madrid, lo oyó el aire, 
lo oyó, temblando, la bala 
nacida para matarle. 

¡Frente Rojo!, y cayó en tierra 
castellana, de leales, 
quien vino desde muy lejos 
a sembrar aquí su sangre. 

¡Frente Rojo! Que lo escuche 
la Alemania de las cárceles 
y verdugos que levantan 
las secas hachas que caen 
sobre los cuellos que nunca 
jamás quisieron doblarse. 

¡Frente Rojo! Suene, silbe, 
cruce como bala, estalle 
por mar, por tierra, por cielo, 
por astros, por todas partes, 
vertiginoso, este grito 
– ¡Frente Rojo! – hasta clavarse, 
profundo, en los corazones 
que lo quieran, que lo amen, 
que lo griten – ¡Frente Rojo! – 
como lo gritó Hans Beimler. 

Madrid, que tiene memoria, 
lo gritará hasta quedarse 
las bocas de sus fusiles 
secas de tanto gritarle. 

¡Frente Rojo! Silba el tren, 
campo de España adelante. 
Se descubren las aldeas, 
los pueblos y las ciudades. 

Entre huertos y jardines, 
banderas y naranjales, 
Valencia saluda el cuerpo 
–¡Frente Rojo!- de Hans Beimler. 

Los mares de Cataluña, 
sus viñas, sus olivares, 
las ramblas de Barcelona 
-¡Frente Rojo!- de Hans Beimler. 

¡París, París! Tus obreros, 
cantando, en hombros lo traen, 
llevándolo hacia los barcos 
que se llevan a Hans Beimler, 
ya que su patria alemana 
caminos no quiere darle. 

¡Frente Rojo! Por Moscú, 
por la plaza Roja, grandes 
cortejos y multitudes 
y cantos van a enterrarle. 

¡Frente Rojo! Junto a Lenin, 
allí, tranquilo, descanse.




Sello de la RDA, año 1966, en recuerdo de Hans Beimler

La canción de Hans Beimler

El tenor alemán Ernst Busch, grabó en Barcelona en junio de 1938, un legendario y mítico disco titulado "Seis canciones para la democracia". La voz del tenor fue acompañada por un coro del batallón "Thälmann". Los temas fueron cantados y grabados en alemán y en español. Una de estas seis canciones fue el tema "Hans Beimler", como homenaje al brigadista (los otros cinco temas fueron "La columna Thälmann", "La canción de las Brigadas Internacionales", "Los soldados del pantano", "La canción del Frente Unido" y "Los cuatro generales"). En realidad, para la música de la canción dedicada a Beimler, Busch recurrió a la melodía de una popular canción alemana de 1809, "Ich hatt' einen Kameraden" (cit. Magí Crusells). Dice Peter Glazer en "Songs of the Spanish Civil War: The new edition":

La serie de seis canciones para la democracia fue grabada originalmente en España en junio de 1938 durante un ataque aéreo en Barcelona. Uno de los discos llevaba una etiqueta que decía: "La grabación defectuosa de este disco se debe a las interrupciones de la corriente eléctrica durante un ataque aéreo."Posteriormente, el disco fue lanzado en EE.UU. en 1940 por Keynote Recordings, adquiriendo un gran éxito de difusión.


Edición estadounidense de Six Songs for Democracy

Tema "Hans Beimler, Kamerad" del disco 
"Seis canciones para la democracia":



Las versiones en castellano a veces presentan algunos pequeños cambios en la letra respecto al original alemán. Lo que ha hecho nuestra compañera Gabi es una traducción de la versión reproducida en el audio anterior:


Traducción de Tucholskyfan Gabi (blog del viejo topo)



Dos imágenes distintas de Hans Beimler, España 1936


(...) que lo quieran, que lo amen,
que lo griten – ¡Frente Rojo! –
como lo gritó Hans Beimler

(Rafael Alberti)






¿Qué significa celebrar el 14 de abril, día de la República?


Imagen: manifestación en 2008 por la República, en Sevilla. Autor: galería flickr de Enrique Rodriguez

Significa mucho más que celebrar el aniversario de la proclamación de la II República Española, el 14 de abril de 1931:

Significa recordar que en 1931 se puso fin al oscurantismo monárquico de los borbones, símbolo de una España de la tiranía y de los privilegios de unos pocos, de los cortijos y de los señoritos.

Significa celebrar el triunfo del laicismo sobre el clericalismo opresor y el dominio que la Iglesia ejercía en la vida política y social.

Significa el triunfo de la Razón sobre la superstición y la apuesta por la Ciencia y el Progreso.

Significa celebrar el esfuerzo realizado por la República para acabar con la ignorancia y el analfabetismo y por ilustrar a las masas.

Significa recordar la lucha llevada a cabo por las mujeres en aras de su emancipación y de la igualdad con los hombres.

Significa recordar que por primera vez se reconocía la realidad plurinacional de España.

Significa recordar la esperanza colectiva que supuso la unión de las izquierdas en el Frente Popular y su triunfo electoral el 16 de febrero de 1936.

Significa recordar el golpe de estado fascista de 1936 contra la legalidad constitucional, dando paso a una guerra sangrienta que provocó centenares de miles de muertos, la destrucción de la economía y el comienzo de una dictadura fascista que duró 36 años.

Significa recordar a las decenas de miles de comunistas, socialistas, anarquistas, demócratas y liberales republicanos... que dieron su vida en defensa de la República.

Significa honrar a los casi 60.000 voluntarios civiles de las Brigadas Internacionales que, llegados de todos los rincones del mundo, vinieron a nuestro país a combatir y a dar su vida por la República y la democracia.

Significa recordar que la defensa de la República se convirtió en el símbolo del anti-fascismo y de la lucha por la Libertad.

Significa recordar cómo las democracias occidentales abandonaron y negaron su apoyo a la República, dejándola en las garras del fascismo, mientras la Alemania nazi de Hitler y la Italia fascista de Musssolini intervenían militarmente en España a favor de Franco.

Significa no olvidar que la Unión Soviética fue el único país del mundo -junto con México- que apoyó a la causa republicana.

Significa recordar la hipocresía de la neutralidad de ciertas democracias, que Estados Unidos ayudó a Franco, prohibiendo la venta de armas a la República y permitiendo la venta de gasolina y la concesión de créditos a los golpistas. Y que Gran Bretaña también apoyó a Franco con la venta de materiales a los sublevados, permitiendo la conspiración previa al 18 de Julio de 1936 en su territorio, y presionando para que Francia fuese neutral.

Significa recordar que el golpe de estado fascista de Franco y la guerra que provocó, fue el prólogo de la II Guerra Mundial.

Significa recordar que el Vaticano apoyó mediante la Iglesia española a la insurrección franquista, calificada como "Cruzada" en nombre de Dios, y que el 28 de noviembre de 1937 se apresuró a reconocer al gobierno de Franco.

Significa recordar las decenas de miles de españoles que acabaron en el exilio o en campos de concentración nazis.

Significa recordar y honrar la memoria de las miles de personas asesinadas por el régimen fascista después del fin de la guerra.

Significa recuperar la memoria histórica.

Significar no olvidar que el actual régimen monárquico es una herencia de la dictadura franquista, el precio que se pagó durante la Transición para que la derecha aceptase la reinstauración de la democracia burguesa.

Significa tener en cuenta que la derecha actual, representada por el Partido Popular (PP), jamás condenó el golpe de estado fascista de 1936 contra la República.

Significa no olvidar que una parte de esa misma derecha, constituye lo que llamamos el franquismo sociológico.

Significa tener en cuenta que esa misma derecha se opone a la recuperación de la memoria histórica.

Significa recordar que nunca se aclaró del todo el papel del rey Juan Carlos I durante el intento de golpe de estado del 23F de 1981. 

Significa recordar que el cambio de monarca, Felipe en lugar de Juan Carlos, no cambia las cosas, y que supone la continuidad de lo mismo. 

Significa recordar el colaboracionismo con la monarquía y traición a la causa republicana, que durante 30 años ha llevado a cabo la cúpula de poder del PSOE, en contra del sentimiento de una buena parte de las bases militantes.

Significa decir bien alto que el actual período de la II Restauración borbónica, en connivencia durante 30 años con el bipartidismo PP-PSOE, ha llegado a su fin y nos ha conducido al abismo, a un callejón sin salida.

Significa recordar que cada vez somos más los que deseamos que se ponga fin al anacrónico régimen monárquico, para poder instaurar la III República.

Significa recordar que el republicanismo es un símbolo de la izquierda en nuestro país, y de las luchas y movilizaciones sociales: condensa significados de aquello por lo que luchamos y en él expresamos la necesaria unidad de clase trabajadora frente al capital. 

Significa todo eso y muchas más cosas... Por todo ello, hoy, 14 de abril, como todos los años, recordamos, celebramos, honramos, conmemoramos... el día de la República.

No recordamos solo el pasado
Actuamos en el presente, pensando en el futuro 


Imagen: autor El Rojo Mosca (Aranguren), movilización por la República en Madrid, 14 abril de 2010.Galería Flickr de El Rojo Mosca (Aranguren)


                 ¡Viva la III República

Educación en la 2ª República, defendiendo el 14 de Abril, defendemos su alcance actual.

Se cumplen 84 años ya del intento fallido de modernizar nuestro país a todos los niveles, cultural, económico, social o político. El sueño de unos hombres y mujeres que solo pudo ser truncado por la ignorancia de muchos, la intolerancia de otros pero sobre todo por la avaricia de unos pocos que consiguieron imponer, pero no convencer, sus intereses de clase. Imposición sangrienta que se hizo a base de la fuerza militar y que a posterior se perpetuo durante 40 años mediante una feroz y atroz dictadura fascista que acallaba a través de la represión, tortura y el asesinato a los voces discordante.

Cuarenta años de oscuridad a los que les podemos sumar otros 30 de restauración monárquica que hoy día sigue manteniendo una gran similitud con el anterior régimen fascista. En aspectos como son la represión de libertades, la explotación económica o la alienación cultural a la que la educación y los medios de comunicación de masas someten, en general, a la población en todos los segmentos de edad. Derechos tan básicos como necesarios para tener un verdadero país democrático y avanzado No en vano la transición nunca existió pues este régimen monárquico es digno heredo y sucesor de la dictadura fascista que sigue manteniendo inamovibles los principios tiránicos que sufre la clase obrera

Por Nestor Guadaño

Mañana en los calendarios no es día de fiesta. Pero en muchos corazones la agitación va por dentro. Porque los objetivos de la República Española no se han conseguido, es un día de reivindicación social.

Así fue, como el 14 de Abril de 1931, cuando el pueblo español quiso que la forma de gobernarse fuera mediante una República, expulsando al Rey.


Canción compuesta por Guty Cárdenas a la República Española, Versión original en la voz del propio Guty Cárdenas grabada en 1931.... 

(Guty) Cárdenas fue un cantante,y compositor mexicano nació en México el 12 de diciembre de 1905 y murió asesinado el 5 de abril de 1932, a la temprana edad de 27 años en la Ciudad de México.... 

Son muchos los intelectuales y trabajadores que comentan, para qué cambiar el estado actual por uno republicano. Esencial en estos momentos, creo es, divulgar los hitos logrados por los republicanos de los años 30.

Cuando la corrupción es compañera de los medios de comunicación. Cuando hay leyes mordaza imperando por las calles. Cuando los jueces persiguen a los trabajadores que luchan. Cuando los gobiernos actuales implantan los centros educativos privados con subvenciones. Reclamo la República.

Como un avance social. Por la Libertad, la Lucha de Clases y la Democracia para los trabajadores.

También reconozco que no se cambiará totalmente la tortilla. Pero es notorio, que con la República se puede acabar con gran parte de los privilegios actuales de los grupos dominantes.

Abordaré aquí, uno de las más lacerantes lacras heredadas del franquismo, que pervive y la oligarquía financiera quiere imponer: el derecho a la educación, de calidad, universal y en igualdad de oportunidades. 

Frente por la Libertad de Pensamiento

En la Constitución republicana de 1931, consagró importantes medidas para solucionar el problema de la educación. Proclamaba la escuela única, la gratuidad y obligatoriedad de la enseñanza primaria, la libertad de cátedra y la laicidad de la enseñanza. Los maestros, profesores y catedráticos de la enseñanza oficial serán funcionarios y que se tomarán todas las medidas posibles, para facilitar a los españoles económicamente necesitados, el acceso a todos los grados de enseñanza, a fin de que no se hallen condicionados más que por la aptitud y la vocación. 

También se determinaba desarrollar el bilingüismo en aquellos territorios que existiera, permitiendo que en las escuelas primarias se enseñase la lengua materna más el castellano. Además, por ejemplo en Cataluña, se impartieron cursos de perfeccionamiento del catalán, organizados por la Universidad de Barcelona.

Además se suprimía la obligatoriedad de la enseñanza religiosa, aunque se mantendría en aquellos casos en que los padres lo desearan, ésta en la mayoría de las escuelas nos se impartiría invocando la libertad de conciencia.

Aspectos concretos de estos decretos

1º La educación pública es una función del Estado. No obstante, puede delegarla en la región, provincia o municipio siempre que éstas justifiquen solvencia económica y cultural. Por otra parte, se acepta la existencia de la enseñanza privada, siempre que no persiga fines políticos o confesionales partidistas.

2º La educación pública debe ser laica. La escuela debe limitarse a dar información sobre historia de las religiones, con especial atención a la religión católica. Si las familias lo solicitan, el Estado podrá facilitar medios para la educación religiosa, pero siempre fuera de la escuela.

3º La educación pública debe ser gratuita, especialmente en las enseñanzas primaria y media. La educación universitaria debe reservar un 25% de matrículas gratuitas.

4º  La educación pública debe tener un carácter activo y creador.

5º  La educación pública debe tener un carácter social. No debe ser un centro aislado de la comunidad social, debiendo insertarse en ésta y mantener relaciones con padres, entidades profesionales y culturales, etc.…

6º  La educación publica se desenvuelve en tres grados:

1er grado: comprende dos periodos →uno, voluntario y de carácter preescolar para niños de 4-6 años. Otro obligatorio, para niños de 6-12 años.

2º grado: comprende dos ciclos → uno, de 12-15 años, concebido como ampliatorio de la educación básica. Otro de 15-18 años, concebido como preparatorio de la educación superior.

3er grado: corresponde a la educación universitaria y se divide en dos ciclos correlativos a la licenciatura y al doctorado.

Son unas disposiciones que se rigen por los principios esenciales de la Igualdad. Un sistema unitario que preservaba el acceso universal a la educación por todos los españoles. Para ello, los profesores deben adecuarse a esta unidad del sistema, en los valores democráticos, de avance del pensamiento para romper con las imposiciones del pasado.

Se creó la Junta de Sustitución. Encargada de sustituir la enseñanza, profesores y edificios religiosos por laicos. En la universidad se intentó un proyecto de ley que extendía el pensamiento reformador: formar científicamente a los diferentes profesionales, que la sociedad requiere y fomentando la investigación de estos egresados para poner sus conocimientos al servicio de la sociedad.

Extensión de las medidas educativas

Comenzó a extenderse una red de instrucciones lectivas y pedagógicas que pusieran el énfasis en el desarrollo multidisciplinar del alumno. Estas enseñanzas, entonces totalmente novedosas, hicieron a los estudiantes protagonistas de las clases y potenciaron su formación, para aprender y desarrollar las capacidades intelectuales de cada joven. 

Por ello, los chavales aspiraban esta formación integral. Salían al campo para estudiar las ciencias naturales, se cambio los monótonos coros infantiles recitativos, de las lecciones memorísticas por el debate participativo y pedagógico.

Un dato muy importante: los niños y las niñas se mezclaron en las mismas aulas, donde aprendían a respetar a la persona del otro sexo, en igualdad, favoreciéndose el paso continuo, con un modelo de libre pensamiento desde las primeras clases hasta la universidad.

Digo que se intentó los proyectos educativos, porque una gran parte de los republicanos estaban en contra, pues eran herederos del antiguo régimen, de sus imposiciones y pensamiento. Por ello desde el primer momento los conservadores quisieron limitar los avances educativos. Así cuando alcanzaron el poder en las elecciones de 1933 (alianza de radicales de Lerroux con la CEDA), hicieron todo lo posible porque no se extendiera entre la población los decretos, poniendo trabas a los cambios de los textos regulados, la preparación de profesores laicos, la construcción de nuevas escuelas de enseñanza primaria y secundaria, la creación de representación de los alumnos y profesores en las universidades. 

Una de las razones del Golpe de Estado de 1936

Fue la primera vez que la educación en nuestro país, enfrentaba formalmente el Estado Español con la Iglesia de Roma.

Aprobada la Constitución, el ministro Fernando de los Ríos tomó una decisión imprescindible, lógica y que chocaba contra el poder eclesiástico: la disolución de la Compañía de Jesús, que era un cuerpo de combate de la Iglesia contra el libre pensamiento. A la vez, a las órdenes religiosas se les prohibió impartir enseñanza mientras a los maestros se les "liberaba" de la obligación de dar doctrina religiosa en las clases. 

La derecha católica cerró filas entorno a la doctrina pontificia. El Papa impartió la encíclica Divini Illius Magistri, que ordenaba inequívocamente: “Igualmente erróneo y pernicioso a la coeducación, fundado también, según muchos en el naturalismo negador del pecado original, y además, según todos los sostenedores de este método, en una deplorable confusión de ideas que truncan la legítima convivencia humana en una promiscuidad e igualdad niveladora”.

Aire liberador de las conciencias: Las Misiones Pedagógicas y las Colonias Escolares.

La situación que encontraron los gobernantes republicanos de una sociedad atrasada y con importantes carencias de todo tipo, hicieron que la adecuación de estas medidas pedagógicas se extendieran a toda la población.

Para educar, antes la República se vio obligada a dar de comer a los niños, vestirlos, apoyar económicamente a sus familias. 

Se implantaron "cantinas", lugares específicos para alimentar a los jóvenes, y roperos escolares, cobrando con fuerza las Colonias Escolares, que ya había puesto en marcha Bartolomé Cossío. Los niños viajaban al mar o a la montaña. De esta forma rompían las rutinas de los lazos conservadores impartidos por la familia patriarcal. Junto con otros estudiantes, aprendían a hacer deporte, a comprender que la vida era más que el terruño, romper con tradiciones seculares de fanatismo. Pero, sobre todo, se alimentaban no solamente comiendo (la subalimentación de los niños estaba muy extendida en la mayoría de las ciudades y sobre todo en el campo). "En 15 días algunos ganaban hasta cuatro kilos de peso", dice la doctora en Historia Consuelo Domínguez, que ha estudiado con detalle este extremo.

Las Misiones Pedagógicas aún hoy son recordadas por los abuelos. En camionetas llegaban a los pueblos perdidos, llevando bibliotecas itinerantes, realizando proyecciones cinematográficas, teatro, se llevaban museos ambulantes de los avances científicos, de pinturas, de fotografías de España, del mundo. Pues más del 70% de los hombres eran analfabetos y más del 90 % de las mujeres. 

Los mejores artistas, poetas, científicos y profesores se embarcaron en aquella titánica lucha contra el analfabetismo y el abandono social. Federico García Lorca es un ejemplo imborrable.

Cuando observo que los postulados republicanos fueron desmontados, que hoy son atacadas las ideas republicanas de igualdad, de las clases laicas y de la lucha por separar a la iglesia de la educación, reclamo La República.

Cuando los educandos repiten las clases para aprobar como papagayos, atacando a las clases de humanidades, reclamo La República.

Cuando la universidad, es el cuartel de la selección de dirigentes escogidos por los "másteres", reclamo La República.

Por todo ello, muchos saldremos a la calle, reivindicando "Viva la IIIª República".



Fuentes consultadas:

* Pérez Galán, Mariano, (1975), “La enseñanza en la II República Española”, Madrid, Cuadernos para el Diálogo, en especial las pp. 62-64, que recogen casi textualmente muchos de mis comentarios.


* Los Sistemas Educativos en España, buscando los datos en tiempos de la República Española de 1931-39, por Internet.


miércoles, 11 de marzo de 2015

Lenin ¿Que es el poder Soviético?

En esta ocasión traemos el famoso discurso que Lenin pronuncio en 1917 sobre que era el poder soviético. Hoy como siempre las palabras del histórico ideólogo del comunismo siguen hoy en día mas vigentes que nunca. Las décadas han pasado desde esa histórica jornada en que los obreros, los campesinos y los soldados arrebataron de las manos el poder a los burgueses, aun así lamentable las mismas condiciones de explotación persisten en la actualidad. Tal vez las cadenas para parte de la clase trabajadora, sean ahora gracias a los refinados sistemas de adoctrinamiento y control modernos, percibidas con mas sutileza o sean menos palpables en el mundo occidental pero estas persisten y en este  momento actual debido a la crisis provocada por los propios capitalistas cada vez sean mas gruesas. Porque mientras no desaparezca las contradicciones del capitalismo la forma de organizarse de los obreros ante estos abusos siempre sera una como él dijo; entorno a la solidaridad de clase pero sobre todo el poder de decidir y hacer para transformar la sociedad hasta llegar al comunismo.

También en ese vídeo podréis escuchar la Canción de Tren (Ruso: Эшелонная [Песня]), también conocida como Canción para Voroshilov (Песня о Ворошилове) o La Batalla de los Guardias Rojos (Боевая красногвардейская), es una canción rusa escrita en 1933 por A. V. Alexandrov (música) y Osip Kolychev (letras), dedicada a Kliment Voroshilov.
Es una de muchas canciones populares soviéticas que se refieren a la era de la Guerra Civil Rusa. Esta canción en particular es acerca de los trenes de guerra (en Ruso llamada эшелонная война) durante la Batalla de Tsaritsyn de 1918, donde (de acuerdo a la historiografía soviética) Voroshilov y Joseph Stalin se volvieron amigos.




domingo, 1 de marzo de 2015

Heriberto Quiñones: la ejemplar historia de un comunista moldavo en España

Publicado por Jose Luis Forneo

Heriberto Quiñones es uno de los muchos nombres adoptados por este comunista moldavo que llegó a España a principios de la década de 1930, y que se convertiría en un ejemplo de vida y compromiso revolucionario para los trabajadores españoles. Quiñones nació en 1907 en la Moldavia rusa, pero no se llamaba para nada como decía, ni nunca desveló su verdadero nombre. Sí se sabe que llegó a España en 1932 como delegado de la III Internacional, y que desarrolló su misión militante sucesivamente en Astu­rias, Valencia, Mallorca, Menor­ca, Cataluña y Madrid. 

Políglo­ta y revolucionario, fue un internacionalista convencido que no dudo en afirmar, pues lo había vivido en su país, que "el régimen soviético terminaría con el hambre, la miseria y la opresión".

En Valencia se casó con la lider comunista mallorquina Aurora Picornell, ejecutada por los falangistas en 1936 estando embarazada. Ambos tenían una hija, Octubrina Roja, que la represión franquista rebautizó como Francisca.

Al estallar la guerra, se encontraba en Palma de Mallorca, donde el golpe de estado de los generales fascistas triunfaría, y huye rápidamente a Menorca donde desempeñará distintas tareas en la dirección de la la resistencia republicana. De Menorca saltó a Valencia donde le pilló el fin de la guerra. Durante la Guerra Civil española formó parte en Valencia del Comité Provincial del Partido Comunista de España (PCE).

Tras el fin de la guerra fue detenido e internado en el campo de concentración de Albatera en Alicante y posteriormente en una cárcel en Valencia. De ese encierro escapa y se dirige a Madrid con la intención de reorganizar el PCE en la clandestinidad dentro de España. La reorganización del PCE tras el final de la guerra la llevaría a cabo en un año, algo que no le perdonaron los líderes del partido que habían huido de España, abandonando a los que habían quedado en el país luchando contra el fascismo.

Como hemos dicho, en 1941 se trasladó a Madrid donde se convirtió en el responsable y organizador nacional del PCE en la clandestinidad. El “error” que le achacaron los carrillistas (la dirección oportunista) a Quiñones fue querer organizar el PCE desde abajo, con plena autonomía política, y sin someterse a los que desde el exilio habían decidió abandonar la lucha. Todo esto le valió la acusación de la dirección en el exilio de traidor e, incluso, agente británico. Obviamente, no se trataba más que de las mentiras y tejemanejes de una pandilla de oportunistas que, ya desde entonces, habían comenzado su deriva revisionista y anticomunista, que les llevaría a convertirse en piezas fundamentales en la proclamación, tras la muerte del dictador en 1975, del régimen herencia de Franco cuyo jefe de estado sería un rey Borbón y bajo una democracia dominada por los intereses del capital.

No sólo fue repudiado, y acusado de "agente británico" (algo curioso cuando fue de los pocos que se quedó en España a dirigir la lucha contra el fascismo), sino que un "camarada" lo delató y fue detenido en la calle de Alcalá de Madrid el 30 de diciembre de 1941. En las cárceles franquistas fue torturado salvajemente, aunque no le sacarían ni una palabra. Sus torturadores le quebraron la columna vertebral, dejándole inválido. En la cárcel se enteró de que había sido expulsado del Partido Comunista de España. En su consejo de guerra reconoció orgulloso ser el máximo dirigente del PCE en el interior. Fue condenado a muerte y fusilado el 2 de octubre de 1942 contra las tapias del Cementerio del Este de Madrid sentado en una silla, al no poder tenerse en pie debido a las torturas. Sus últimas palabras fueron "Viva la Internacional Comunista". Junto a él fueron fusilados sus ayudantes en la dirección del PCE, Luis Sendín y Ángel Garvín. Quiñones no fue rehabilitado por el PCE hasta el año 1986.

Afortunadamente existe un trabajo muy importante de recuperación, la obra del historiador David Ginard, Heriberto Quiñones y el movimiento comunista en España (1931-1942), publicado Compañía Literaria-Documenta Balear, Palma- Madrid, 2002…En sus densas páginas, Girad traza el perfil y la peripecia política del comunista moldavo, delegado de la Komintern, reconstruyendo la detención, declaraciones policiales, material de la organización clandestina y la causa del consejo de guerra contra quien fue máximo dirigente interior del PCE. Paul Preston escribe en el prólogo que "el libro se lee como una novela de espías" y afirma que Ginard "ha iluminado uno de los mayores misterios de la historia española de los años 30 y 40".

Página a página, el estudio de Girard nos permite acercarnos con concreción a la vida de uno de aquellos cuadros de la Internacional comunista, al que el franquismo atormentó brutalmente por el intento de reconstruir el Partido comunista en el interior de España, y al que ese propio partido cubrió después de oprobio.

En sus Memorias, el líder del PCE en la clandestinidad, y luego gran traidor a la clase trabajadora tras aceptar el régimen impuesto por el franquismo tras la muerte del dictador Franco, Santiago Carrillo, 60 años después de la muerte de Quiñones sigue destilando un odio incomprensible hacia Heriberto Quiñones, pues sobre este hombre que se comportó valerosamente, tanto a lo largo de su vida como en el momento de ser detenido y fusilado, dice Carrillo que “a estas alturas, la verdad es que no tengo datos para probar que Quiñones sea un agente franquista o del Intelligence Service. En el momento en que he podido acusarle de esto utilizaba juicios de quienes le habían tratado y obraba impulsado por la necesidad de combatir todo intento de ruptura del partido (...) En las condiciones de la terrible persecución de los años 40, fuese Quiñones un agente o fuese simplemente un ambicioso aventurero, y a pesar de que terminase ante el pelotón de ejecución, lo suyo fue una tremenda provocación”.

¿En qué consistió la tremenda provocación de Heriberto Quiñones? Quizás en haber intentado reorganizar el Partido y la resistencia antifranquista, mientras Carrillo había abandonado la lucha el 8 de febrero de 1939, tras la caída de Barcelona, para no volver a España hasta asegurarse un puesto de diputado de un partido que había renunciado completamente a la lucha de clases y se disponía a poner el bote para llenar los bolsillos de sus dirigentes como cómplices del gran saqueo de la clase dirigente a la clase obrera de los pueblos de España.

Al final, mientras Heriberto Quiñones, un moldavo que en su afán internacionalista y su convicción comunista dio su vida por la libertad de los españoles pasará a la historia del movimiento comunista como un héroe, Carrillo y los de su calaña serán recordados como una manada de traidores y oportunistas cuyo principal mérito es el haber liquidado totalmente la potencialidad revolucionaria del Partido Comunista de España.