Se cumplen ya 88 años desde el final del desenlace, fatal para la clase obrera, de la Guerra de España. Pagina gloriosa de la historia de nuestro pais que el proletariado de los diferentes territorios que en aquel entonces componían al Republica de España, enfrentaron con las armas en la mano a la agresión de la oligarquía patria amparada en el fascismo y financiada por el capitalismo internacional, incluidas las naciones con gobiernos burgueses "democráticos".
Fueron muchas los apoyos y las muestras de cariño hacia la Republica Española. Pasando por gobiernos amigos como el de México o la Unión Sovietica y la clase trabajadora mas organizada y avanzada del planeta. La clase obrera incluso llego en un gran número a combatir y contrarrestar el apoyo militar de las potencias fascistas. Dando a la creación de las Brigadas Internacionales máxima expresión de la solidaridad internacionalistas Muchos de ellos cayeron en el campo de batalla regando con su sangre el sueño de una España libre del fascismo. Otros sufrieron persecución y estigma en sus paises de origen por parte de los gobiernos burgueses o fascistas de la época. Recordar solamente que hubo muchos alemanes, italianos, polcaos, rumanos o búlgaros por poner un ejemplo, donde en aquel momento se habían instaurado regímenes fascistas o abiertamente simpatizantes del fascismo o el nazismo, que al a acabar la contienda no pudieron regresar a sus paises de origen por miedo a las sanguinarias represarías.
Fueron muchas los apoyos y las muestras de cariño hacia la Republica Española. Pasando por gobiernos amigos como el de México o la Unión Sovietica y la clase trabajadora mas organizada y avanzada del planeta. La clase obrera incluso llego en un gran número a combatir y contrarrestar el apoyo militar de las potencias fascistas. Dando a la creación de las Brigadas Internacionales máxima expresión de la solidaridad internacionalistas Muchos de ellos cayeron en el campo de batalla regando con su sangre el sueño de una España libre del fascismo. Otros sufrieron persecución y estigma en sus paises de origen por parte de los gobiernos burgueses o fascistas de la época. Recordar solamente que hubo muchos alemanes, italianos, polcaos, rumanos o búlgaros por poner un ejemplo, donde en aquel momento se habían instaurado regímenes fascistas o abiertamente simpatizantes del fascismo o el nazismo, que al a acabar la contienda no pudieron regresar a sus paises de origen por miedo a las sanguinarias represarías.
Sirvan estas humildes líneas como homenaje al coraje, valor y determinación de los hombres y mujeres que vinieron a nuestra tierra a combatir el fascismo.
La historia de Joseph Anthony Dallet Jr. Brigadista Internacional
Camaradas, tal día como hoy, pero de 1936, los primeros combatientes de las Brigadas Internacionales llegaban a España. De entre los 50.000 internacionalistas que se entregaron en cuerpo y alma para combatir el fascismo, quisiéramos rescatar hoy una sola historia.
Joseph Anthony Dallet Jr. |
Tras abandonar sus estudios universitarios en septiembre del mismo año y su trabajo en una empresa de venta de seguros en primavera de 1928, Dallet empezó a trabajar como asistente social, primero, para luego alternar los oficios de estibador y minero de carbón.
En 1929 se unió al Partido Comunista de los Estados Unidos, y en 1931 dio su primer discurso ante miles de personas en la ciudad de Chicago, tras el cual fue brutalmente apalizado por la «Brigada Roja» de la Policía.
Para 1932 ya detentaba el cargo de coordinador sindical en Youngstown -Ohio- donde capitaneó la campaña local del Congreso de Organizaciones Industriales contra los sicarios patronales y rompehuelgas. Tal participación le valió no pocas detenciones y palizas.
Durante este periodo, y a pesar de presentarse como candidato del CPUSA a la alcaldía de Youngstown en 1935 y a senador por el CPUSA en el Estado de Ohio en 1934 y 1936, Dallet y Puening -ya casados- subsistían gracias a un cheque gubernamental de 12,5 dólares semanales.
Joseph Anthony Dallet Jr. |
En vísperas a su primera participación en combate en la batalla del Ebro, un meditabundo Dallet declararía un amigo suyo que querer restaurar el respeto de sus hombres «demostrándoles que no soy uno de esos comisarios políticos que «se quedan a salvo detrás de la barrera»
La historia de Dallet es una gota en un océano de abnegación. Es una curiosidad, una anécdota, en una de las más grandes muestras de camaradería que ha visto la historia del proletariado: la de decenas de miles de hombres y mujeres que acudieron a España en la hora más grave.
Han pasado 88 años desde que la primera remesa de brigadistas llegaron a Albacete. La historia de la inmensa mayoría nos es desconocida. Pero su gesta, camaradas, es inmortal. Incluso aunque se saldara con la derrota.
Texto y fuente sacado del siguiente enlace de X (antiguo Twitter) https://x.com/kursant_1917/status/1845854758885589436
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