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miércoles, 5 de septiembre de 2018

"La lucidez del converso"

Higinio Polo

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El converso se mira en el espejo de la lucidez. En nuestros días, aunque tenga un origen religioso, el término “converso” identifica también a los profesionales del oportunismo político que han cambiado de ideología, no a consecuencia de la evolución personal y de la experiencia, sino del cálculo. Ese fenómeno es persistente a lo largo de la historia, y no deja de resultar irónico que, siglos atrás, los llamados cristianos viejos denominaran marranos a los judíos que se convertían al nazareno, en transparente alusión al cerdo prohibido, y que después adquirió significados personales por el rechazo y la envidia del pueblo cristino a la riqueza de algunos judíos. Esos reconvertidos creyentes desarrollaron un celo excesivo en defensa de su nueva religión, actitud que hemos dado en calificar como la fe del converso, y cuyo ejecutor más célebre tal vez sea Torquemada. Es una actitud, que vemos hoy repetida en muchos antiguos izquierdistas que han abrazado las más cálidas orillas del capitalismo realmente existente, basada en el realismo, y, sobre todo, en la lucidez.

No es nada nuevo: ha ocurrido muchas veces, y sus protagonistas, esos conversos, siempre se aproximan al poder. Al final de la guerra civil española, con la derrota de la República, miles de personas se descubrieron un alma fascista: en Barcelona, por ejemplo, el fenómeno fue tan significativo que la propia Falange advertía, diez días después de la caída de la ciudad en manos fascistas, que sólo permitirían el ingreso en sus filas a quienes hubiesen pertenecido a Falange, Comunión Tradicionalista, Renovación Española, y grupos afines, desde antes del 18 de julio de 1936, o bien que hubiesen sido encarcelados por la República. En Italia, tras la guerra, los fascistas —a los que llamaban tupín, ratas, por el color de sus camisas— se escondieron en sus madrigueras, pero los que pudieron salieron de nuevo a las calles, incluso con pañuelos rojos al cuello, como si hubieran formado parte de la resistencia. Pero esas ratas, eran unos conversos de ocasión, porque, en general, ese fenómeno se ha dado siempre hacia la derecha.

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En España, algo parecido ocurrió tras el final de la dictadura: los millones de ciudadanos franquistas (la versión patriótica —de qué patrias no importa— que mantiene que el franquismo apenas tuvo apoyos, no resiste la prueba de la investigación empírica) desaparecieron, como por ensalmo. Trucadas las biografías, muchos descubrieron un alma democrática que tuvieron que reprimir en el pasado: incluso Juan Carlos de Borbón, que elogiaba sin reparos a Franco, ha sido presentado después como un decidido partidario de la libertad. Esos fenómenos de nuestra historia que, en gran parte, están por investigar, resumen una actitud que, si no es nueva, al menos, continúa sorprendiendo.

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De manera que proliferan los conversos, hábiles en justificarse: pensemos en Talleyrand, exitoso oportunista en todos los regímenes posibles. En Francia ha habido debates sobre el asunto. También, en Italia. Menos, en España. Entre la izquierda las revelaciones en el camino de Damasco han sido muy numerosas, y particularmente significativas después de la desaparición de la URSS. No deja de ser revelador que esa evolución política, que los conversos presentan como natural, se dirija casi siempre hacia el territorio de la derecha. Ya se sabe: quien a los veinte años no es comunista es porque no tiene corazón, y quien lo es a los cuarenta es porque no tiene cabeza. De modo que todos esos tipos instalados ahora en la lucidez, nos perdonan la vida: borra todas las huellas —como recuerda Brecht— y escupe sobre tus compañeros de ayer."

(Higinio Polo, "La lucidez del converso". Revista El viejo topo, octubre de 2004)

jueves, 29 de septiembre de 2016

Caida y batacazo del PSOE


La verdad que a mi toda esta historia del PSOE me trae al pairo. Hace ya muchos años que comprendí que no era un partido de izquierdas ni mucho menos obrero. La caída del PSOE es bien sencilla de entender, no se debe a que no haya facilitado un gobierno de derechas, lleva 39 años gobernando para el régimen monárquico que es la corona de las oligarquías, bancos y multinacionales de este país. Si fuera por eso no habría perdido ni un solo voto y seria ahora la fuerza mayoritaria.


Pero la cosa es bien distinta de su vuelta al parlamentarismo del 77 no ha hecho mas que una traición sobre otra al a clase trabajadora de este país, incluso a la memoria de los militantes y compañeros de su partido que perecieron o fueron asesinados por defender los ideales de la República de España. 

Todo iba viento en popa hasta que las reformas laborales y los recortes que ellos emprendieron empezaron hacer mella en la clase media. Cuando la clase media se depaupero y se convirtió formalmente en proletaria, es cuando de verdad comenzó el declive del PSOE. 

Hasta entonces todo había sido días de vino y rosas a cuenta de explotar a los obreros. Pero de repente la nueva hornada de cachorros de la clase media sufrieron los rigores de la "crisis, se dice explotación capitalista, fueron zarandeados, golpeados arrojados de su cunas de algodón. Entonces la generación mas "preparada"  hartos de salarios de miseria, jornadas extenuantes y no tener futuro, los indignados, 15M, Democracia Real Ya o cualquier otro movimiento chorrabilli, se juntaron y crearon su propio partido "socialdemócrata" ad hoc que es Podemos. Al principio empezó como un movimiento político "radical", en la palabra, "distinto", nuevo, limpio, sin ninguna macula alguna que la asociara con la crisis y la corrupción.

Esto atrajo y la persistente campaña de que le hicieron gala los medios de comunicación de este país permitieron que un partido nobel le disputara la hegemonía de la "izquierda" al partido padre. Solo el proceso de derechización de dicho proyecto politice, producto de la falta de un ideología concreta socialista o como han demostrado lo poco que son de fiar o consecuentes con lo que predican a permitido al PSOE hasta el momento resistir las acometidas del los hijos de la clase media desposeídos. Al fin y al cabo la clase media esta imbuida de los prejuicios pequeños burgueses contra cualquier movimiento que avance al socialismo. Os sueña "hay que ser realistas y consecuentes, lo único que funciona es el capitalismo". Pero bueno la historia de Podemos es otra historia y que todavía esta por escribirse pero debido a la persistencia de la  "crisis" y sus circunstancias diferentes a las anteriores, el auge y ascenso de Podemos puede ser como un meteoro en cuanto toquen pelo de gobierno y acaben defraudando las expectativas que la clase trabajadora había depositado en ellos.

Retomando el asunto que nos ocupa. Este es el verdadero problema de un partido histórico del movimiento obrero español que de la mano de sus dirigentes se convierto en la otra pata ideológica que sostiene el régimen monárquico. De hecho su ideología actual se podría definir como socialiberal que se diferencia en matices sociales pero que en esencia en lo económico es idéntica al del gran partido conservador o de derechas el PP.


Es todo este cumulo de circunstancias es lo que ha hecho que este partido este como este. Y ojo que en otro país ya habría pasado a la historia como en Italia o mas recientemente Grecia. La realidad es tozuda y por mucho que nos empeñemos en engañarla al final nos atrapa. 


Por eso ni me importa ni me interesa ni lo mas mínimo la pelea interna entre gentuza que ha demostrado ser unos redomados traidores al socialismo pero sobre todo a los trabajadores que dicen representar. Si es verdad que lo siento por todas aquellas personas que conozco que son militantes de base o que si se creyeron que estaban en un partido de izquierdas, y que durante años se autoengañaron con excusas del tipo de; "No es lo mismo gobernar que estar en la oposición", "Los que gobiernan no son compañeros, no representan al partido" o "Ahora no es el momento" " Hay cosas mas importante primero". Por ellos si que siento un poco de pena, pero no mucha.

Lo único que puede ser interesante de todo este follón es que poco a poco se va clarificando quien es verdaderamente de izquierdas y es consecuente con su ideología, a la par que permitirá reconstruir un bloque mas amplio de izquierdas que estén dispuestos a pelear por una sociedad mas justa, igualitaria y fraternal.