viernes, 14 de julio de 2017

Pequeña historia, gran historia Vallecas 1936



Pequeña historia, gran historia, del ataque a Madrid en 1936 por parte de los sublevados fascistas de Franco y que se cebo esencialmente con el pueblo, en aquel entonces, de Vallecas por su carácter obrero pero sobre todo por su organización socialista. En el articulo demuestra una vez mas el carácter de clase de la contienda española que poco a poco va desmontando la tan manida teoría de la guerra civil sostenida por la mayoría de historiadores a fines al régimen monaquismo.

No fue una guerra de hermano contra hermano, aunque si coincidió que muchas familias estuvieron divididas, sino una guerra impuesta por la oligarquía que se resistía a perder su poder y sus privilegios sobre las masas de trabajadores y campesinos españoles de la época que paulatinamente iban perdiendo ante el avance imparable de la democracia que la República, con todos sus defectos, traía a los españoles.

Salvando los paralelismos históricos y temporales es mas o menos como sigue actualmente perpetuados con el régimen monárquico actual heredero directo del fascismo

Vallecas

Tres niños hablan despreocupados sentados en el bordillo de la acera. Uno de ellos, una niña totalmente vestida de blanco mira a los otros y ríe divertida, con un pie apoyado sobre un cascote de piedra. En segundo plano hay una mujer, de pie, apoyada en el quicio de la puerta, que les mira y sonríe, seguramente entretenida con la inocencia y las ocurrencias de los pequeños. La imagen es casi idílica hasta que nos fijamos en las paredes de la casa, tan heridas sin compasión por la metralla que apenas se mantienen en pie, y ampliamos el foco vemos que esta casa, ante la que una familia pasa el tiempo al tenue sol de una mañana de noviembre, es la única que ha sobrevivido al bombardeo del día anterior. Esto es Vallecas. los que menos tenían lo perdieron todo. Menos la dignidad.

El golpe de estado fascista y la Guerra Civil que siguió a su fracaso no pillaron por sorpresa a nadie en Vallecas, por aquel entonces municipio independiente de Madrid que ya contaba en 1936 con más de 50.000 habitantes, obreros en su mayoría que habían llegado en los años 20 desde Castilla La Mancha, Extremadura o Andalucía y que habían levantado sus casas con sus propias manos en Entrevías, Palomeras, El Pozo… Con semejante población los partidos obreros estaban bien organizados en Vallecas; PSOE, PCE Y CNT usaban sus sedes como escuelas de alfabetización para los obreros y sus familias, como comedores para los más necesitados y, sobre todo, organizar a los trabajadores en su propia defensa y en la de la República.

Nada más conocerse el golpe de estado las organizaciones obreras movilizaron a sus militantes y estos respondieron de forma valerosa exigiendo armas para defender el sueño que tan largamente habían perseguido. Rápidamente consiguieron tomar el control del barrio frente a los fascistas, que pretendían hacerse con la avenida de La Albufera, entonces carretera de Valencia, para, al igual que durante la batalla del Jarama, controlar el paso de personas y suministros hacia la capital y el polvorín del Pueblo de Vallecas. Los comedores comunales se extendieron y la organización obrera llegó incluso a recogidas de ropa, utensilios y la emisión de vales ante la falta de dinero.

Los bombardeos masivos sobre Madrid comenzaron a primeros de noviembre de 1936, en paralelo a la ofensiva fascista para tomar la ciudad desde Carabanchel, Casa de Campo, Carretera de La Coruña y Ciudad Universitaria. También se esperaban ataques en Vallecas, por lo que Vicente Rojo, Jefe del Estado Mayor del Ejército Republicano y encargado por José Miaja organizador de la defensa de Madrid, envía a Líster a Entrevías aunque rápidamente, el 8 de noviembre, es enviado a la Casa de Campo a repeler la ofensiva ordenada por Varela.

El fracaso en la conquista de Madrid, ayudado en gran parte por el hallazgo en un carro de combate italiano perdido en la Casa de Campo de una copia del plan de ataque de los franquistas, y por la llegada a Madrid de las Brigadas Intenacionales, que entraron en combate el día 9 haciendo suya nuestra guerra, llevó a Franco a tomar la decisión de que si no podía tomar Madrid, lo destruiría “Destruiré Madrid antes que dejárselo a los marxistas”. Vallecas fue el barrio (entonces aún pueblo) más afectado por las bombas que caían desde los trimotores Junkers Ju 52, dos de los cuales están expuestos en el Museo de La Aviación de Cuatro Vientos. Están documentados 35 muertos y 42 heridos en Vallecas aunque pudieron ser muchos más.

¿Por qué se bombardeó Vallecas? no hay razones militares para ello. Los hombres y mujeres vallecanos que no estaban luchando en el frente, cruzaban cada día a Madrid por el puente del arroyo Abroñigal para trabajar. Se trataba simplemente de un ataque fascista a la clase trabajadora, a las organizaciones obreras, fuertes en Vallecas. Ninguna bomba franquista cayó sobre el barrio de Salamanca, caían sobre barrios obreros como Vallecas, como Tetuán, caían sobre el arte del Museo Del Prado o el Palacio de Liria, abierto a los madrileños por el Partido Comunista, caían sobre la estación de metro de Puente de Vallecas mientras era usada como refugio.

Diario “El Liberal” 6 de Noviembre de 1936
Los combates aéreos también fueron frecuentes en el cielo de Vallecas hasta bien entrada la primavera de 1937. Los vallecanos, como el resto de madrileños, salían a la calle a contemplar y vitorear a sus “Chatos” y sus “Moscas” que ponían en desbandada a los “Chirris” italianos. Dos de estos Chirris fueron derribados en Vallecas el 5 de noviembre, cayendo uno cerca del puente de Vallecas y el otro en un descampado cercano de Moratalaz.

Con el desplazamiento de tropas hacia otros frentes la vida pasaba relativamente tranquila en Vallecas hasta marzo de 1939 cuando el Coronel Segismundo Casado, jefe del ejército del Centro desde mayo de 1938 y anticomunista declarado, crea el Consejo Nacional de la Defensa y da un golpe militar contra el gobierno de Juan Negrín con la intención de entregar Madrid a Franco: “entre militares llegaremos a entendernos”, decía. Sólo encontraron la oposición militar del PCE hasta que en la madrugada del 9 de marzo entró en acción el IV cuerpo del ejército del anarquista Cipriano Mera y acabó con toda resistencia. La dirección del Partido Comunista se reunió en Villa Eloísa, sede de su estado mayor, y decidió prepararse para la evacuación. El 28 de marzo las tropas franquistas entran sin oposición en Madrid sin pegar un sólo tiro. Por la Avenida de la Albufera desfila el Segundo Tercio de Requetés y los vallecanos que se les habían resistido durante tres años eran recluidos en el campo de concentración creado en el campo del Rayo Vallecano (entonces A.D. Rayo), equipo que jugaba en el campeonato de la Federación Obrera de Fútbol. Curioso.

Guillermo Nevado @Droga_Oporu

viernes, 19 de mayo de 2017

Las milicianas que no fotografió Capa

Por Olivia Carballar en La Marea.

Jóvenes, mayores, solteras, casadas, viudas, limpiadoras, maestras… Ninguna empuñó un fusil, pero todas contribuyeron al funcionamiento del Quinto Regimiento.

El historiador José María García Márquez elabora una muestra con las mujeres que formaron parte del cuerpo militar de voluntarios de la II República.


Antolina Mata Díaz mira a un punto perdido. Tiene los labios finos, apretados. El cabello peinado hacia atrás. Su rostro surcado de arrugas. Es lavandera. Tiene 65 años. Francisca Gómez Cobo y Pilar González Andrés son sastras de 14. Matilde Landa, 32 años, es responsable de personal sanitario. También hay limpiadoras. Y cocineras y enfermeras y sirvientas y mecanógrafas y jornaleras y peluqueras y administrativas y matronas, intérpretes… Jóvenes, mayores, solteras, casadas, viudas, trabajadoras fuera del hogar y dentro de las casas.

Ninguna de ellas empuñó un fusil, pero todas fueron milicianas. “Ellas no fueron fotografiadas por Gerda Taro ni Robert Capa, sino por el fotógrafo del Quinto Regimiento sentadas en una silla en el patio. No solo había jóvenes sonrientes y valientes que empuñaban un arma como mostraban las fotografías que se publicaban”, explica el historiador José María García Márquez, que ha elaborado una muestra de las mujeres de este cuerpo militar de voluntarios de la IIª República creado tras la sublevación.

De las 26.736 fichas recogidas en el archivo, 513 corresponden a mujeres (1,92%). La mayoría procedía de Madrid y, sobre todo, de sus barrios más humildes. Los ingresos se produjeron desde el mismo 18 de julio. “El primero que hemos encontrado es el de la madrileña Emilia Cabello Pascual, de la que no poseemos fotografía ni los datos completos de su ficha y que, posiblemente, pueda tratarse de un error en su fecha”, sostiene García Márquez. El domingo 19 de julio y el lunes 20, otro pequeño grupo de seis mujeres se incorporaron al cuartel del antiguo convento salesiano, entre ellas la modista María Morales García, de 24 años, o la “fregachina” (como reza en su ficha) Victoria Quijorna, de 44.



“Contar con numerosas mujeres para el desempeño de múltiples tareas de organización e intendencia permitió a los mandos dotarse de una infraestructura muy superior a la que tuvieron otras unidades del Ejército Popular. Los trabajos de limpieza y lavado de ropa, la cocina, la costura y reparación de uniformes, el ropero del regimiento, etc. fueron siempre menos valorados y, sin embargo, muy importantes para la milicia. Limpiando cocinas y comedores, letrinas y oficinas, dejaron patente su generosa contribución a la lucha contra la sublevación. Y no solían ser sus rostros precisamente los que recogían las fotografías que se llevaban a la prensa”, insiste el historiador.
Áurea Carmona Nanclares era la única maestra nacional que consta. Ingresó en el batallón Thaelmann y fue destinada como enfermera al hospital de sangre de Rascafría. Murió en prisión en 1939 después de ser detenida y denunciada al finalizar la guerra“. "En algunos casos -añade el historiador- la cualificación profesional de varias de ellas supuso una aportación decisiva a las necesidades de todo tipo que tuvo el Quinto Regimiento desde el primer momento. Por ejemplo, las taquimecanógrafas y mecanógrafas jugaron papeles muy valiosos como auxiliares y secretarias de los mandos, tanto en la comandancia general como en la organización administrativa de varios servicios”. Este fue el caso de Margarita de la Fuente, Pilar Muñoz Falcón, Carmen Capafons Gómez, Julia Díaz Caballero, Esperanza Gil Lozano y Luisa González Fernández.

En los servicios médicos y sanitarios también fue fundamental la participación de las mujeres, que, además de organizar, formaron a muchas auxiliares en un contexto en el que no cesaban de llegar heridos del frente: “Estas mujeres, a su vez, desempeñaron un reconocido papel en botiquines, pabellones y quirófanos, a veces en las inmediaciones de las líneas del frente con un riesgo indiscutible”, añade García Márquez. Destaca los nombres de seis jóvenes del Socorro Rojo Internacional: Agustina García Caamaño, María Luisa Gómez Redondas, Ana Lera Lillo, María Luisa López García, Margarita Martín Jiménez y Carmen Ortega Sampedro. Mercedes Gómez Otero, que también ayudaba en la enfermería, fue detenida en julio de 1939. Recorrió las cárceles del régimen en diferentes periodos durante 21 años hasta que obtuvo la libertad en 1961. “Posiblemente haya sido una de las mujeres que más tiempo haya estado en prisión durante la dictadura”, expone el historiador. 



Sobre su afiliación política, García Márquez detalla los 146 casos en los que se especifica su militancia (un 28,46% frente al 66,75% de los hombres, como recoge el profesor Juan Andrés Blanco Rodríguez en El Quinto Regimiento en la política militar del PCE en la Guerra Civil(UNED, 1993). La mayoría de ellas -90- pertenecían a UGT. El resto militaban de forma repartida en el Partido Comunista, Juventudes Socialistas Unificadas, CNT, Mujeres Antifascistas, Partido Socialista, Izquierda Republicana y Federación Universitaria Escolar. “La milicia en el Quinto Regimiento llevó a muchas mujeres a consolidar su militancia e ideología y después de terminar la guerra siguieron luchando de forma ejemplar”, añade el historiador. 

Un ejemplo: Encarnación Juárez Ortiz era modista y tenía 35 años cuando se integró en el batallón Garcés en Córdoba. Luego marchó a Jaén, donde vivía y donde fue detenida al terminar la guerra. Logró ocultar su paso por las milicias republicanas aunque no su destacada militancia en el PCE de Jaén desde enero de 1938. En el sumarísimo que se le instruyó -detalla García Márquez- fue considerada por la Secretaría de Orden Público como “peligrosísima” para la Causa Nacional y la sociedad y condenada a 20 años de prisión. Consiguió salir en libertad condicional en julio de 1943, pero tres años más tarde, por sus actividades clandestinas, fue detenida de nuevo y sometida a terribles interrogatorios que le provocaron un intento de suicidio. No salió de prisión hasta 1951.


Pilar Bueno Ibáñez, modista madrileña, ingresó en agosto en las filas del Quinto Regimiento con 26 años. Cuando terminó la guerra, pasó a formar parte del clandestino comité provincial del PCE en Madrid. Fue detenida y fusilada junto a otras doce jóvenes el 5 de agosto de 1939. Era la mayor de las Trece Rosas. “Es de justicia recuperar sus nombres y así poder testimoniar un pequeño pero necesario homenaje a su trabajo. Las milicianas son ellas también, no se olvide. Lo dejaron todo para luchar en el puesto que le encomendasen y en el destino que fuese, y hay que reconocerles esa valiente actitud”, concluye el historiador.

martes, 18 de abril de 2017

Del Guernica a Masacre en Corea

Aprovechando mi descanso en Madrid estas fiestas de abril, he visitado la exposición organizada por el Museo de infausto nombre, Reina Sofia, y titulada Camino al Guernica. En ella se hace un repaso a la gestación de los motivos que finalmente aprovechara el comunista Picasso, (por supuesto, que de su ideología no se dijo ni mu en todo el recorrido), en la obra que pintara para la Exposición Universal de París de 1937.


El famoso cuadro, realizado por Picasso tras el bombardeo criminal ordenado por Franco y llevado a cabo por la aviación alemana, muestra el horror que significa el fascismo, como máxima expresión del capitalismo, y avisa de lo que, como sucedió, iba a esperarle al mundo si no se le paraban los pies

Sueños y mentiras de Franco

Picasso intentaba movilizar a los cómplices del fascismo en España, que no habían movido ni un dedo para apoyar al legítimo gobierno republicano y al pueblo español con la excusa de la política de No Intervención, mientras la maquinaria militar nazi y el ejército de Mussolini eran la base de las victorias franquistas. Para Picasso, sobre todo Francia, donde vivía y se iba a realizar la exposición, tenía una actitud cobarde y vergonzosa con España, sobre todo teniendo en cuenta que su gobierno era de un así llamado, aunque por los actos se le ha de juzgar, del Frente Popular.

Uno de los cuadros que aparecen en Camino a Guernica es un retrato de la Marianne francesa sobre un pedestal en cuya placa escribe: "Aux espagnols morts pour la France". En la placa explicativa junto al cuadro, sin embargo, no se hace mención alguna sobre la complicidad de Francia con el fascismo en España, ni mucho menos del trato criminal dado a los refugiados españoles cuando estos pasaron los Pirineos tras la victoria franquista (los campos de concentración de Gurs, Argelès o Rivesaltes, entre otros), subrayando que esa placa para Picasso era sustituible por cualquier otra, como si en realidad no se dirigiera contra los capitalistas franceses que son, finalmente, antes y ahora, siempre cómplices del fascismo.

La crucifixión
En toda la exposición apenas se habla de Hitler, Franco o Mussolini, salvo como de paso, y el Guernica parece ser algo que tiene más que ver con lo que Picasso tuvo siempre en su cabeza que con aquel primer bombardeo dirigido contra la población civil que iniciara la técnica de ataque aéreo tan utilizado desde entonces por los propios nazis alemanes como por Estados Unidos, Inglaterra o cualquier otra potencia imperialista en sus guerras de agresión

En todo caso, y ante lo previsible del caso, en una exposición organizada por el museo estrella del régimen que, finalmente, fue el sucesor del franquismo que convirtiera España en una especie de Guernica amplificado durante 40 años, y que se mantiene sobre unos movedizos cimientos sostenidos sobre un enorme cementerio de fosas comunes, el camino hacia el cuadro de Picasso más conocido no deja de ser interesante, incluyendo algunos cuadros de gran significación.

A los españoles asesinados por Francia
Por ejemplo, uno de sus retratos del asesinato de Marat, el revolucionario francés, por Charlotte Corday, en el que la mujer antirrevolucionaria aparece representada por un grotesco monstruo, animalizada como solo lo puede estar alguien ajeno a los intereses del pueblo.

También aparecen en un rincón, sin que nada parezca darle la mayor importancia, los dibujos que hiciera Picasso en enero de 1937, una serie de grabados que luego fueron vendidos en beneficio de los republicanos españoles: El sueño y la mentira de Franco. En dos láminas, Picasso retrata las mentiras de Franco y la verdad de su terrorismo contra el pueblo español, donde se representan masacres, violaciones, robos, fusilamientos; en definitiva, las principales características del fascismo. Una obra, que se hizo en pleno proceso de creación del Guernica y que denuncia, como aquel, tanto al terror que inició la Guerra Civil como el que se iba a instaurar sobre los españoles tras su victoria, que, acertando Picasso en su pronóstico, sería el germen del régimen fasciodemocrático actual en el que se organiza la exposición.

Otro de los pocos cuadros "políticos" que aparecen antes del Guernica es en el que Picasso retrata a "la marquesa del culo", una pía dama española, "echándole un duro a los soldados moros defensores de la virgen". En él aparece simbolizada la hipocresía cristiana de los españoles, dispuestos a pagar a los soldados musulmanes para que defiendan el status quo a fuerza de violaciones, saqueos y matanzas. En la misma onda, se nos muestran algunos diseños con el motivo de la crucifixión, muy apropiados como crítica de esta Semana Santa tan española y tan hipócrita como la misma Marquesa del culo, tan abundantes en la bestial y cavernícola derechona española.

"La marquesa del culo echándole un duro a los soldados moros
 defensores de la virgen
"

Finalmente, tras la sala donde se encuentra el Guernica, esa denuncia contra el terrorismo fascista que intentan convertir en una especie de producto de marketing sin ideología, hay dos o tres salas más donde se ilustra el impacto internacional de la obra de Picasso y se exponen algunas obras posteriores del pintor malagueño, junto a noticias, artículos periodísticos, etc.


Se echan de menos en ellas, también por motivos ideológicos, obras de Picasso que tienen que ver, sin duda alguna, con la creación del Guernica, tanto por lo que este significa y la posición política que tiene el autor, como por el paralelismo del esquema formal y la denuncia implícita. 


La paloma de la paz,
símbolo del Partido Comunista Francés
La primera es el retrato que hace Picasso de José Stalin, que muestra el bando que había elegido defender Picasso desde 1944, movido precisamente por los horrores a los que había llevado el capitalismo al mundo. Desde entonces, y hasta su muerte, sería militante del Partido Comunista Francés, y un gran sostenedor mediático y financiero de las causas obreras y de la lucha por la paz (para el Congreso de París, celebrado en 1949, el poeta y también comunista francés Louis Aragon seleccionó una litografía de una paloma dibujada por Picasso, que iba a convertirse en el más famoso símbolo de la paz en todo el mundo).

Que a lo largo de toda la exposición sobre el Guernica no se diga ni una palabra de la ideología defendida con su obra artística y en su vida personal por Picasso habla mucho de las intenciones de los organizadores, lógicas en un régimen en el que la manipulación del pasado y el esfuerzo por censurar todo lo que suene a comunismo, es el pan nuestro de cada día. Y en este sentido, también se echa de menos otra gran obra, más desconocida por su mayor actualidad, del enorme pintor comunista español: La masacre en Corea.

El asesinato de Marat
En La masacre en Corea Picasso, como hizo en Guernica, denuncia en esta ocasión al fascismo norteamericano, a su brutalidad militar en la península coreana, aunque el motivo podría haber sido cualquiera otra de las múltiples víctimas del imperialismo yankee o de sus aliados europeos. 

Pintado en 1951 en estilo expresionista, Picasso se inspira en el cuadro de Goya donde se representan los fusilamientos del 3 de mayo, con tropas francesas fusilando a civiles en Madrid. Su intencion es denunciar a EEUU y a la complicidad de la ONU, no solo por su intervencion salvaje en Corea, sino por el todavia reciente genocidio de Hiroshima y Nagasaki que, por cierto, el general MacArthur, general en jefe de las tropas norteamericanas, propuso repetir en Corea cuando su ejercito estaba siendo humillado por el chino.

Stalin
El cuadro no es muy conocido, porque la propaganda mediática se ha encargado de invisibilizar el apoyo del genial pintor español a Corea del Norte. Otra razón del silencio sobre esta obra es la conocida denuncia del fascismo por parte de Picasso, y el carácter antifascista de sus obras, por lo que "Masacre en Corea", una clara identificación de la política de EEUU, sirve también para denunciar la política de este país que, aunque los medios de propaganda eviten identificar con el fascismo, sigue siendo la misma, terrorista y criminal, todavía hoy.

En definitiva, tanto el Guernica como la obra posterior de Picasso, quizás también influenciado por los acontecimientos que motivaron sus creaciones, son producto de lo que podríamos llamar la ideología picassiana que, aunque se intente borrar, manipular o censurar, está definida por él mismo en su artículo "Por qué mi adhesión al Partido Comunista". Veamos qué era lo que el propio Picasso dijo de su pintura y que nunca encontramos reproducido en esos abundantes homenajes y celebraciones:

Masacre en Corea
“La pintura no está hecha para decorar los apartamentos. La pintura es un instrumento de guerra ofensiva y defensiva contra el enemigo (...) Mi adhesión al Partido Comunista es la consecuencia lógica de toda mi vida y toda mi obra, Y orgullosamente lo digo. Nunca consideré la pintura como un arte de adorno ni de distracción; por medio del dibujo y el color quise, puesto que éstas son mis armas, avanzar siempre en el conocimiento de los hombres y del mundo (...) He venido al comunismo como se va a la fuente.” 

En resumen, la exposición Camino al Guernica no deja de ser recomendable tanto para disfrutar sus presencias, como para valorar sus ausencias, muestras de la paradoja que señalara José Bergamín en su artículo "Guernica es Gernika", escrito con motivo de los debates surgidos en la Transición sobre el traslado a España de la famosa y militante obra de Picasso desde Nueva York, allá por los ochenta, de un Guernica que hoy es protegido, custodiado y explotado "por los mismos contra los cuales se pintó".


sábado, 18 de marzo de 2017

146 aniversario de la comuna de Paris

Este 18 de marzo se cumple el 146 aniversario de una de las efemérides mas reseñables de lucha del movimiento obrero "La Comuna De París". Por primera vez después de la revolución francesa, los oprimidos, los menesterosos, las mujeres y en su conjunto la clase obrera se hace por un breve periodo de tiempo con el control de París sustituyendo al poder burgués que ha huido. Esta nueva situación hace que se den los primeros pasos para la sentar las bases de lo que es justicia social, no confundir con caridad. La falta de experiencia revolucionaria y la ingenuidad acabo con el primer intento de construir un estado donde las desigualdades de clase fueran borradas, al menos durante dos meses.


Fue la primera vez que los oprimidos tenían en sus manos el poder. También demuestra bien a las claras quienes son realmente los que están por una sociedad sin clases y como la burguesía es mentirosa a la par que cruel. Esos burgueses que no escatimaron ningún esfuerzo para recuperar el poder, recurriendo a cualquier subterfugio e incluso la aniquilación de los revolucionarios y su posterior deportación a las prisiones mas inhumanas que 

Francia poseía en las colonias de ultramar.
Este breve articulo de Lenin nos muestra de manera muy lucida cuales fueron las virtudes, los defectos y cuales fueron los aciertos y los fallos que contribuyeron a su caída.
Como siempre que algo no interesa al sistema burgués es sistemáticamente ignorado y es difícil encontrar estos días noticias sobre esa conmemoración y si se encuentra en los medios de desinformación de masas es para desvirtuarla a través de sus mentiras o simplemente revisionando su carácter de lucha obrera para convertirla en un icono pop de consumo de masas.

"Conocer nuestra historia para aprender de sus errores y poder mejorar"




V. I. Lenin
Enseñanzas de la Comuna




Escrito: En 1908.
Primera publicación: El 23 de marzo de 1908 en el Núm. 2 de Zagranichnaya Gaceta.
Fuente: Tomado de Acerca del Movimiento Comunista Internacional (Editorial Progreso, Moscú), 1979.
Digitalizado para el MIA: Alberto Mondragón, marzo de 2012.
HTML: Juan Fajardo, abril de 2012.

Después del golpe de Estado que puso remate a la revolución de 1848, Francia cayó durante 18 años bajo el yugo del régimen napoleónico, que llevo al país no solo a la ruina económica, sino también a una humillación nacional. Al sublevarse contra el viejo régimen, el proletariado asumió dos tareas, una nacional y la otra de clase: liberar a Francia de la invasión alemana y liberar del capitalismo a los obreros mediante el socialismo. Esta combinación de las dos tareas constituye el raso más peculiar de la Comuna.

La burguesía formo entonces el "gobierno de la defensa nacional”, bajo cuya dirección tenia que luchar el proletariado por la independencia de toda la nación. Se trataba, en realidad de un gobierno “de la traición nacional”, el cual consideraba que su misión consistía en luchar contra el proletariado parisiense. Pero el proletariado, cegado por las ilusiones patrióticas, no se daba cuenta de ello. La idea patriótica arrancaba de la Gran Revolución del siglo XVIII; ella se apodero de los cerebros de los socialistas de la Comuna, y Blanqui, por ejemplo, que era sin duda alguna un revolucionario y un ferviente partidario del socialismo, no hallo para su periódico mejor titulo que el angustioso grito burgués “¡La Patria esta en peligro!”

La conjugación de estas tareas contradictorias –el patriotismo y el socialismo– Constituyo el error fatal de los socialistas franceses. En el Manifiesto de la Internacional, en septiembre de 1870, Marx puso ya en guardia al proletariado francés contra el peligro de dejarse llevar del entusiasmo por una falsa idea nacional[2]. Profundos cambios se habían operado desde los tiempos de la Gran Revolución; las contradicciones de clase se habían agudizado, y si entonces la lucha contra la reacción de toda Europa unía a toda la nación revolucionaria, ahora el proletariado ya no podía fundir sus intereses con los intereses de otras clases, que le eran hostiles; la burguesía debía cargar con la responsabilidad de la humillación nacional; la misión del proletariado era luchar por la emancipación socialista del trabajo frente al yugo de la burguesía.

Y, en efecto, no tardo en asomar el verdadero fondo del “patriotismo burgués. Después de concertar una paz vergonzosa con los prusianos, el gobierno de Versalles procedió a cumplir su tarea inmediata y realizo su incursión contra el armamento –terrorífico para el– del proletariado parisiense. Los obreros respondieron proclamando la Comuna y declarando la guerra civil.

A pesar de que el proletariado socialista estaba dividido en numerosas sectas, la comuna fue un ejemplo brillante de como el proletariado sabe cumplir unánime las tareas democráticas, que la burguesía solo sabia proclamar. Sin ninguna legislación complicada, con toda sencillez, el proletariado, que había conquistado el poder, llevo a cabo la democratización del régimen social, suprimió la burocracia y estableció la elección de los funcionarios por el pueblo.

Pero dos errores malograron los frutos de la brillante victoria. El proletariado se detuvo a mitad del camino: en lugar de proceder a la “expropiación de los expropiadores”, se puso a soñar con la entronización de la justicia suprema en un país unido por una tarea común a toda la nación; no se apodero de instituciones como, por ejemplo, el banco; las teorías de los proudhonistas del “justo cambio”, etc., dominaban aun entre los socialistas. El segundo error consistió en la excesiva magnanimidad del proletariado : en lugar de exterminar a sus enemigos, que era lo que debía haber hecho , trato de influir moralmente sobre ellos, desprecio la importancia que en la guerra civil tienen las acciones puramente militares y , en vez de coronar su victoria en Paris con una ofensiva resuelta sobre Versalles, dio largas al tiempo y permitió que el gobierno versallés reuniese las fuerzas tenebrosas y se preparase para la semana sangrienta de mayo.

Mas, pese a todos sus errores, la Comuna constituye un magno ejemplo del más importante movimiento proletario del siglo XIX. Marx concedió un gran valor al alcance histórico de la Comuna: si cuando la pandilla de Versalles efectuó s traicionera incursión para apoderarse de las armas del proletariado parisiense, los obreros se las hubiesen dejado arrebatar sin lucha, la funesta desmoralización que semejante debilidad hubiera sembrado en las filas del movimiento proletario habría sido muchísimo mas grave que el daño ocasionado por las perdidas que sufrió la clase obrera al luchar en defensa de sus armas[3]. Por grandes que hayan sido las pérdidas de la Comuna, la significación de esta para la lucha general del proletariado las ha compensado: la Comuna puso en conmoción el movimiento socialista de Europa, mostro la fuerza de la guerra civil, disipo las ilusiones patrióticas y acabo con la fe ingenua en los anhelos nacionales de la burguesía. La Comuna enseño al proletariado europeo a plantear en forma concreta las taras de la revolución socialista.

El proletariado no olvidara la lección recibida. La clase obrera la aprovechara, como ya la ha aprovechado en Rusia durante la insurrección de diciembre.

La época que precedió a la revolución y la preparo tiene cierta semejanza con la época del yugo napoleónico en Francia. También en Rusia la camarilla autocrática llevo el país a los horrores de la ruina económica y de la humillación nacional. Pero la revolución no pudo estallar durante mucho tiempo, hasta que el desarrollo social creo las condiciones precisas para un movimiento de masas. Pese a todo su heroísmo, los ataques aislados al gobierno durante el periodo prerrevolucionario se estrellaban contra la indiferencia de las masas populares. Tan solo la socialdemocracia, con un trabajo perseverante y metódico, logro educar a las masas hasta hacerlas llegar a las formas superiores de la lucha: las acciones de masas y la guerra civil con las armas en la mano.

La socialdemocracia supo acabar con los errores “nacionales” y “patrióticos” del joven proletariado y cuando se logro arrancar al zar el manifiesto del 17 de octubre[4], en lo que ella participo directamente, el proletariado comenzó a prepararse enérgicamente para la siguiente e inevitable etapa de la revolución: la insurrección armada. Libre de las ilusiones “nacionales”, fue concentrando sus fuerzas de clase en sus organizaciones de masa: los Soviets de diputados obreros y soldados, etc. Y pese a la gran diferencia que había entre los objetivos y las tareas de la revolución rusa y los de la francesa de 1871, el proletariado ruso hubo de recurrir al mismo método de lucha que la Comuna de Paris había sido la primera en utilizar: la guerra civil. Teniendo presente sus enseñanzas, sabia que el proletariado no debe despreciar los medos pacíficos de lucha, que sirven a sus intereses corrientes de cada día y son indispensables en el periodo preparatorio de las revoluciones. Pero el proletariado jamás debe olvidar que, en determinadas condiciones, la lucha de clases adopta la forma de lucha armada y de guerra civil; hay momentos en que los intereses del proletariado exigen un exterminio implacable de los enemigos en combates a campo abierto. El proletariado francés lo demostró por primera vez en la Comuna y el proletariado ruso le dio una brillante confirmación en el alzamiento de diciembre.

No importa que estas dos manas sublevaciones de la clase obrera hayan sido aplastadas. Vendrá una nueva sublevación ante la cual serán las fuerzas de los enemigos del proletariado las que resultaran débiles. Ella dará la victoria completa al proletariado socialista.


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NOTAS

[1] El artículo Enseñanzas de la Comuna, inserto en Zagranichnaya Gaceta (“Gaceta Extranjera”) (núm. 2, del 23 de marzo de 1908) es el acta de un informe de Lenin. La redacción del periódico dio delante del articulo la siguiente aclaración: “el 18 de marzo, se celebro en Ginebra un mitin internacional con motivo de tres aniversarios proletarios: el 25 aniversario de la muerte de Marx; el 60 aniversario de la revolución de marzo de 1848 y el 39 aniversario de la Comuna de Paris. En nombre del POSDR, hablo el camarada Lenin sobre la significación de la Comuna”.

Zagranichnaya Gaceta : periódico de un grupo de emigrados rusos publicado en marzo y abril de 1908 en Ginebra

[2] Véase C. Marx. Segundo manifiesto del Consejo General de la Asociación Internacional de los Trabajadores sobre la guerra franco-prusiana.

[3]Véase la evaluación que Marx dio del papel histórico de la Comuna de Paris, como predecesora de una sociedad nueva, en la obra La guerra civil en Francia y en las cartas a Kugelmann fechadas el 12 y el 17 de abril de 1871.

[4] El 17 de octubre de 1905, durante el apogeo de la huela general de octubre en toda Rusia, el zar Nicolás II Publico un Manifiesto, en el que prometía las libertades civiles. El Manifiesto fue una maniobra política de la autocracia ante la acción revolucionaria de las masas populares. El zar intento ganar tiempo con la publicación del Manifiesto para acumular fuerzas a fin de desbaratar la huelga y aplastar la revolución.

martes, 28 de febrero de 2017

169 años del Manifiesto Comunista

Por Nestor Guadaño





El Manifiesto del Partido Comunista, es el tratado político que más ha influenciado en la historia y es, sin lugar a dudas, una de las grandes obras realizadas por el ser humano.

Esta declaración fue encargada por la Liga de los Comunistas a Karl Marx y Friedrich Engels entre 1847 y 1848, y publicada por primera vez en Londres el 21 de febrero de 1848.

Esta confeccionado para el movimiento ascendente de liberación de la clase obrera y para cada trabajador que quiera romper sus cadenas de opresión, sociales, económicas y políticas.


En el prologo a la edición alemana de 1872, los autores advierten: 

"Por mucho que durante los últimos veinticinco años hayan cambiado las circunstancias, los principios generales desarrollados en este Manifiesto siguen siendo substancialmente exactos. Sólo tendría que retocarse algún que otro detalle. Ya el propio Manifiesto advierte que la aplicación práctica de estos principios dependerá en todas partes y en todo tiempo de las circunstancias históricas existentes, razón por la que no se hace especial hincapié en las medidas revolucionarias propuestas al final del capítulo II. Si tuviésemos que formularlo hoy, este pasaje presentaría un tenor distinto en muchos respectos. Este programa ha quedado a trozos anticuado por efecto del inmenso desarrollo experimentado por la gran industria en los últimos veinticinco años, con los consiguientes progresos ocurridos en cuanto a la organización política de la clase obrera, y por el efecto de las experiencias prácticas de la revolución de febrero en primer término, y sobre todo de la Comuna de París, donde el proletariado, por vez primera, tuvo el Poder político en sus manos por espacio de dos meses. La comuna ha demostrado, principalmente, que “la clase obrera no puede limitarse a tomar posesión de la máquina del Estado en bloque, poniéndola en marcha para sus propios fines”.

Esta idea última expresa claramente, que la pujanza de las ideas contenidas en el Manifiesto Comunista consiste en crear una nueva sociedad, y lo más difícil no es tomar las riendas del Estado, sino transformarla completamente, para que las ideas de emancipación social de la clase obrera sean consumadas.


De hecho Engels en el Prólogo a la edición de 1883 así lo deja consignado:

"La idea central que inspira todo el Manifiesto, a saber: que el régimen económico de la producción y la estructuración social que de él se deriva necesariamente en cada época histórica constituye la base sobre la cual se asienta la historia política e intelectual de esa época, y que, por tanto, toda la historia de la sociedad -una vez disuelto el primitivo régimen de comunidad del suelo- es una historia de luchas de clases, de luchas entre clases explotadoras y explotadas, dominantes y dominadas, a tono con las diferentes fases del proceso social, hasta llegar a la fase presente, en que la clase explotada y oprimida -el proletariado- no puede ya emanciparse de la clase que la explota y la oprime -de la burguesía- sin emancipar para siempre a la sociedad entera de la opresión, la explotación y las luchas de clases."

Y en el Prólogo a la Edición alemana de 1890, Engels certifica:

"Cuando la clase obrera europea volvió a sentirse lo bastante fuerte para lanzarse de nuevo al asalto contra las clases gobernantes, nació la Asociación Obrera Internacional. El fin de esta organización era fundir todas las masas obreras militantes de Europa y América en un gran cuerpo de ejército. Por eso, este movimiento no podía arrancar de los principios sentados en el Manifiesto.

No había más remedio que darle un programa que no cerrase el paso a las tradeuniones inglesas, a los proudhonianos franceses, belgas, italianos y españoles ni a los partidarios de Lassalle en Alemania . Este programa con las normas directivas para los estatutos de la Internacional, fue redactado por Marx con una maestría que hasta el propio Bakunin y los anarquistas hubieron de reconocer. En cuanto al triunfo final de las tesis del Manifiesto, Marx ponía toda su confianza en el desarrollo intelectual de la clase obrera, fruto obligado de la acción conjunta y de la discusión. Los sucesos y vicisitudes de la lucha contra el capital, y más aún las derrotas que las victorias, no podían menos de revelar al proletariado militante, en toda su desnudez, la insuficiencia de los remedios milagreros que venían empleando e infundir a sus cabezas una mayor claridad de visión para penetrar en las verdaderas condiciones que habían de presidir la emancipación obrera. Marx no se equivocaba. Cuando en 1874 se disolvió la Internacional, la clase obrera difería radicalmente de aquella con que se encontrara al fundarse en 1864. En los países latinos, el proudhonianismo agonizaba, como en Alemania lo que había de específico en el partido de Lassalle, y hasta las mismas tradeuniones inglesas, conservadoras hasta la médula, cambiaban de espíritu, permitiendo al presidente de su congreso, celebrado en Swansea en 1887, decir en nombre suyo: “El socialismo continental ya no nos asusta”. Y en 1887 el socialismo continental se cifraba casi en los principios proclamados por el Manifiesto. La historia de este documento refleja, pues, hasta cierto punto, la historia moderna del movimiento obrero desde 1848.


En la actualidad es indudablemente el documento más extendido e internacional de toda la literatura socialista del mundo, el programa que une a muchos millones de trabajadores de todos los países, desde Siberia hasta California".

Propuesta para la lucha actual

En estos 169 años, la experiencia condensada por nuestra clase obrera es muy valiosa pues ha demostrado con los hechos, que la propuesta de futuro del Manifiesto Comunista es cada vez más imperativa y vigente.

Nos anima a proseguir la lucha, pues continua el enfrentamiento entre las dos clases sociales:

> La burguesía, quienes son los capitalistas modernos en su fase última agresiva: el imperialismo, dueños de los medios de producción sociales, cuya única finalidad consiste en la apropiación máxima del trabajo asalariado, y su dictadura política y económica.
> El proletariado, los trabajadores asalariados, que son obligados a vender su fuerza de trabajo, al no disponer de medios de producción propios, cada vez más numeroso, que realiza todas las tareas, la mayoría de los procesos de producción en el mundo.

Esta lucha entre la mayoría de la Humanidad explotada, contra la ínfima minoría explotadora ha generado continuas guerras, e intentos revolucionarios, que fueron realizados tomando como bases las ideas declaradas en el Manifiesto.


Con las consignas del socialismo, como una etapa inferior de la transformación marxista de la sociedad, utilizadas por los herederos de la Segunda Internacional, se convirtieron en un dique utilizado por la propia burguesía y sus adláteres dentro del Movimiento Obrero y Social, para estancar la lucha revolucionaria.

Tras la corrupción y traición de las organizaciones llamadas socialistas en 1914, en todo el continente europeo, muchos revolucionarios tomaron conciencia que era necesario un nuevo paso en la lucha por la emancipación del proletariado, “la emancipación de los trabajadores sólo podía ser obra de la propia clase obrera”.



"Hace 100 años comenzó el futuro".

“¡Proletarios de todos los países, uníos!”, por primera vez fue lanzada esta consigna en vísperas de la Comuna de París, y como apunta Engels en el Prólogo a la Edición Italiana de 1893:

"La revolución fue en todas partes obra de las clases trabajadoras: fueron los obreros quienes levantaron las barricadas y dieron sus vidas luchando por la causa. Sin embargo, solamente los obreros de París, después de derribar el Gobierno, tenían la firme y decidida intención de derribar con él a todo el régimen burgués. Pero, aunque abrigaban una conciencia muy clara del antagonismo irreductible que se alzaba entre su propia clase y la burguesía, el desarrollo económico del país y el desarrollo intelectual de las masas obreras francesas no habían alcanzado todavía el nivel necesario para que pudiese triunfar una revolución socialista. Por eso, a la postre, los frutos de la revolución cayeron en el regazo de la clase capitalista".

Esta conciencia de clase en el siglo XX se consiguió en Rusia. Cuando se hizo evidente que no es posible un acuerdo con los aliados del Capital, y cuando se hizo realidad la unidad de todos los revolucionarios, para conseguir un Estado Social, para esta mayoría de población asalariada, que fuese realizado este salto cualitativo de la Humanidad por los propios obreros.

Hace 100 años, la más consecuente organización revolucionaria, el Partido Comunista (bolchevique) llevó a la clase obrera, por primera vez en el mundo, al poder en un Estado.

La Revolución Proletaria Socialista Soviética demostró a toda la población del mundo, que existe una alternativa válida a la vía capitalista.

Los acontecimientos acaecidos hasta ahora, han demostrado fehacientemente que el proletariado es la única clase social en la actual sociedad, cuya emancipación significará la liberación de toda la humanidad mediante la revolución comunista: la abolición de la propiedad burguesa, las clases sociales y el Estado.

Hasta hoy día este es el punto de partida, para la implantación de una nueva etapa de evolución de la Humanidad, la sociedad comunista en la tierra.





viernes, 17 de febrero de 2017

De privilegios y privilegiados reales



Viendo que cierto personal utiliza cualquier pretexto para mezclar churras con meninas con el fin de criticar sin razón, con mentiras o medias verdades cualquier atisbo de ideas de “izquierdas”, a personas que se signifiquen por representar esos valores o como estos días a colectivos de trabajadores como los estibadores, por luchar por sus derechos laborales, pues yo voy hacer lo mismo que ellos, pero sin mentiras, porque la verdad es siempre revolucionaria y voy hacer un ejercicio de relación de noticias que aparentemente no tienen ninguna relación entre si pero que en el fondo comparten la misma raíz de fondo, que no es otra que la corrupción y los privilegios.

Se ha estado hablando mucho estos días de los “privilegios” de un grupo de trabajadores en concreto, los estibadores portuarios. Otras veces cuando había que meter mano a los salarios o derechos laborales de otros colectivos como cada dos por tres se hace con los servidores públicos, se recurre a la manipulación información. En casos concretos como el de los mineros o estibadores y controladores aéreos se recurre a la difamación mas abyecta. En el caso concreto de estos últimos su derecho a la huelga fue conculcado con una intervención militar que fue realizada por el gobierno del PSOE de Alfredo Rubalcaba y apoyada por los sindicatos mayoritarios creando un grave precedente en la reciente etapa de la democracia española. No se había dado vuelto a dar una situación de militarización desde principios del siglo XX.

Pero el articulo no va sobre la lucha por los derechos de los trabajadores sino más bien de quien realmente tienen privilegios en esta sociedad. Si hablamos de los estibadores portuarios, que hasta hace bien poco era un colectivo de trabajadores desconocidos para el gran público, nos encontramos que se les acusa de cobrar mucho, de colocar a sus hijos, de ser una mafia o ser una organización anclada en el medievo. Vamos a ver otras profesiones tan nobles o dignas como las anteriores o casos en que se dan algunas de estas premisas, que a priori si no se sacan de contexto interesadamente no tienen porque ser malas. Ejemplos de profesiones tanto en el sector privado como en el público en que muchos de los casos son los hijos los que pasan a desempeñar esas labores las hay por doquier y que son tomadas como naturalidad o pasan totalmente desapercibidas.

Por ejemplo es conocida la tradición militar que pasa de padres a hijos, es bien conocido el caso de muchos militares le viene la vocación de su progenitores, tenemos en el ámbito de la justicia en que la mayoría de jueces y magistrados también sus antepasados ejercieron tan noble cargo, en la carrera de la política también son innumerables los casos en que la línea sucesoria se remonta a comienzos del parlamentarismo en estado español, en el mundo empresarial y de los finanzas también se da y mucho ya que hay que tener una gran fortuna para continuar con la “tradición” familiar. He dejado para la última la profesión más noble de todas que es la de monarca y familia real. En esta se concentran todos los estigmas de que se les achacan a estos colectivos de trabajadores cuando quieren acabar con sus derechos adquiridos, en muchos casos, tras siglos de lucha muchas veces a costa de su propia sangre. Es hereditaria, es una organización medieval, tienen un salarios privilegiados pero sobre todo es corrupta, pues no en vano es la punta del iceberg del sistema de expoliación capitalista en el estado español.


Podría haber referido a alguna profesión más pero me he centrado en estas porque son las que casi nunca reciben una sola crítica de los medios de comunicación, ni se ponen en tela de juicio sus privilegios. Estas profesiones son las que se apoyan unas a otras para poder seguir manteniendo el tinglado jerárquico social que permite el nivel de expolio y explotación de la clase trabajadora. En la profesión de político, me refiero naturalmente a los partidos que defienden este régimen a capa y espada, en donde podremos encontrar numerosos casos de que sus orígenes se remontan al franquismo o más allá en la línea sucesoria en el cargo. Lo mismo vale para los militares de carrera, magistratura o empresarial.

Si no queda suficientemente claro lo de la corrupción y los privilegios de estas profesiones hoy 17 de febrero del 2017 después de 11 años de juicios a salido la sentencia del caso Noos. En ella como no cabía de esperar de otra forma la Infanta Cristina de Borbón queda absuelta al pago de una multa de 265.000 € su marido Iñaki Urdangarin 6 años y 3 meses de cárcel, su socio Diego Torres 8 años y 6 meses de prisión y el presidente en aquella época de la junta balear el popular Jaume Mata 3 años y 8 meses de cárcel. Todo esto revisable con lo cual es mas que probable que los tres acusados que la cárcel no la pisen. El fallo de la sentencia de la infanta reúne todas las premisas surrealistas para ser un paradigma delirante de la "justicia" de este país, en que a la infanta no tiene que abonar la multa sino que encima se la devolverá el dinero que puso de fianza. Todo un chollo teniendo en cuenta que la trama se apropio indebidamente, robar sería el verbo más adecuado, de millones de euros. Al final ganan más dinero todavía a costa del erario público. 

Como se puede comprobar que este país hay “profesiones” intocables a la que no se les cuestiona sus privilegios y cuando estos son puestos entredicho para alguna acción judicial o periodística, el sistema del régimen se encarga de silenciar a los medios de comunicación díscolos y en caso extremo de exonerarles de la forma más impresentable. Tanto la prensa del régimen como el sistema judicial burgués se encarga de cargar y hacer valer todo el peso de la ley, que no de justicia, siempre contra los colectivos más débiles, de atacar los derechos laborales de personas que trabajan y que se ganan su salario con su esfuerzo, para así aumentar más aún si cabe  las exorbitantes ganancias de las grandes empresas. O cuando se trata de administrar justicia si no eres nadie y no tienes suficientes recursos económicos puedes ir a la cárcel por haber robado cantidades ridículas, productos alimenticios para comer o ropa para poder vestir a tus hijos. 

Está claro que esta sociedad existen privilegios con mayúsculas pero no son precisamente los que disfrutamos la mayoría. Todo esto sucede porque los medios de desinformación se encargan de crear corrientes de opinión, que no de informar donde la mayoría de la población a la que no la afecta el problema apoya y ve con buenos ojos que otros trabajadores pierdan sus derechos sin darse cuenta que ellos mismos son trabajadores y que están expuestos a los mismos vaivenes laborales. No en vano dijo Malcon X :


“Si no estás prevenido ante los medios de comunicación, te harán amar al opresor y odiar al oprimido”

Toda esta situación se puede revertir siempre y cuando seamos conscientes de quién es realmente el enemigo y quién el amigo pero sobre todo que tengamos conciencia de clase, que es saber que somos trabajadores y en consecuencia debemos  ser solidarios unos colectivos con otros, organizarse en sindicatos de clase para defender nuestros derechos y sobre todo votar a partidos que sean representativos y defiendan realmente los intereses de los obreros contra los patronos. 



Cuando arranquemos al poder un referéndum sobre república o monarquía, también votaremos pensando en la Infanta. #3República



Ejemplos:

Los hijos de tres de los protagonistas de la intentona, que entonces estudiaban en la Academia General Militar de Zaragoza. Antonio Tejero Díez, Juan Milans del Bosch Portolés y un hijo de Ricardo Pardo Zancada. El 'buen trato' y la benevolencia de las instituciones para con los protagonistas del golpe también se trasladó a sus descendientes que estudiaban por aquel entonces en la Academia General de Zaragoza y que han continuado con sus carreras en el Ejército y en la Guardia Civil. Todos ellos han alcanzado el empleo de coronel. Los hijos de Pardo de Zancada y el de Milans de Bosch, en el Ejército de Tierra, y el de Tejero, en la Guardia Civil.




Los consejos de administración de Endesa, La Caixa, Telefónica o Iberdrola fueron el cobijo en democracia de la mitad de los últimos ministros franquistas. La otra mitad recalaron en la política. También en la justicia hubo puerta giratoria: 10 de los 16 jueces del Tribunal de Orden Público franquista ascendieron al Tribunal Supremo o la Audiencia Nacional.

Aqui en este enlace podemos leer más sobre las puertas giratorias del franquismo: http://www.estrelladigital.es/articulo/espanha/23f/20160218202750272922.html

El 47% del total de los parlamentarios españoles entre 2009 y 2011 (Senado, Congreso y parlamentos autonómicos) tenían o habían tenido algún familiar cercano que se dedicaba a la política: http://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/claro-casta_0_268073417.html