sábado, 12 de julio de 2014

Un viejo fantasma recorre las redes: Marx ha vuelto



Las ideas trascienden a los hombres. Por eso, no resulta extraño que haya una miniserie de ficción basada en el Manifiesto Comunista que tiene a Karl Marx como protagonista. Se titula Marx ha vuelto y puede verse en Internet. La producción de esta miniserie –que va por el cuarto capítulo– estuvo a cargo del Instituto del Pensamiento Socialista y la realización colectiva es del grupo de cine Contraimagen y del canal de TV online TVPTS, de Argentina.
Marx ha vuelto está ambientada en los tiempos actuales en la Argentina, donde un grupo de trabajadores de una fábrica gráfica sufre suspensiones y despidos y algunos de ellos se organizan para luchar sin contar con el apoyo sindical. Paralelamente, Martín, el protagonista, lee periódicamente el Manifiesto Comunista y llegará a encontrarse ni más ni menos que con el pensador alemán, sin saber si es un sueño o es la realidad.
A lo largo de los cuatro capítulos, Marx ha vuelto aborda temáticas propias del estudio minucioso realizado por el autor de El capital: sus ideas revolucionarias sobre las clases sociales, las crisis, el Estado y, lógicamente, el comunismo. El encargado de darle vida al hombre de barba blanca es el actor Carlos Weber, quien ya lo había interpretado en la pieza teatral Marx en el Soho, del norteamericano Howard Zinn, con dirección de Manuel Callau. El resto son actores del teatro independiente e incluso se sumaron militantes como extras.


La miniserie de ficción basada en el Manifiesto Comunista está protagonizada por el actor Carlos Weber, quien ya había interpretado al filósofo alemán en la pieza teatral Marx en el Soho. También participan militantes en carácter de extras.
A fines de 2013, el Instituto del Pensamiento Socialista organizó una serie de cursos sobre el Manifiesto Comunista que se dictaron durante febrero y marzo de este año en todo el país. Allí surgió la propuesta al grupo Contraimagen/TVPTS para que realizaran un audiovisual que sirviera para mostrarlo en esos cursos, que constaban de cuatro encuentros.

“Nosotros nos fuimos de la pedagogía directa y de la didáctica y realizamos un trabajo ficcional que toma cuatro ejes del Manifiesto Comunista, pero que tiene todo un trabajo actoral que después permitió llevarlo a Internet como miniserie”, explica Javier Gabino, uno de los realizadores de Marx ha vuelto. Hasta el momento, la recepción fue muy buena y superó las expectativas porque diariamente reciben visitas no sólo de internautas de la Argentina sino también de otros países de Latinoamérica como, por ejemplo, Perú, México y Chile, incluso desde Europa vía España.

“El estreno por Internet fue muy interesante porque demuestra que es una plataforma que puede ver mucha gente”, entiende Gabino. Y rescata algo “más interesante”: hay muchos trabajadores y jóvenes de barrios populares que lo ven vía celular. “Lo transformaron vía WhatsApp, por ejemplo, sin que nosotros hiciéramos esa propuesta”, comenta el realizador, quien adelanta que próximamente podrá verse el quinto capítulo –actualmente en rodaje–, que mostrará el encuentro entre Karl Marx y León Trotsky.

Weber, el encargado de darle vida ficcional al pensador alemán, entiende que si bien Marx sigue siendo Marx tanto en la obra de teatro como en la miniserie, como la propuesta de la web es completamente diferente, hay un pensador que no es el de Marx en el Soho.

“El de la obra teatral es un hombre sufriente y atribulado por los problemas que tiene con su familia y su supervivencia en Londres, cuando estuvo allí exiliado y trabajando en El capital. Aquí es un Marx que se lo ve más distendido, trabajando en la trinchera y en los lugares donde la gente va a producir en las fábricas, bajando su teoría, reflejando su práctica también. Es un Marx vital, actual”, analiza Weber. Y el actor intuye que los guionistas deben haber pensado:

“Como Marx está entre nosotros permanentemente en la forma de trabajo, en la explotación, en las contradicciones que tienen los trabajadores en las luchas, etcétera, entonces se corporiza”. Y por eso Weber, caracterizado, aparece en las fábricas hasta tomando mate con los trabajadores.

Weber reconoce que fue una dificultad tener que expresar frases muy teóricas para una miniserie.

“El trabajo del actor tiene que ver con la posibilidad de construir situaciones dramáticas, de ficción, con textos de todo origen y de todo carácter. Pero como se le ha dado un marco muy activo y una situación de relación con los jóvenes, aquí aparece Marx realmente en forma coloquial diciendo textos complejos y completos que están en el Manifiesto. Pero estamos muy felices porque lo logramos”, se entusiasma el actor.

También tuvieron que trabajar el lenguaje audiovisual para adaptarlo al de las redes sociales. “Muchos de nuestros materiales son largometrajes”, indica Gabino, haciendo referencia a los documentales de Contraimagen. “Entonces, primero tuvimos que adaptarnos al tiempo: cada capítulo tiene trece minutos de duración porque, en realidad, la gente suele ver cosas más cortas en Internet”, agrega Gabino.

Pero también señala una cuestión que tuvo que ver con el cruce de tres líneas: “Una es la línea de los trabajadores, otra es la línea de Marx y una tercera línea tiene mucho que ver con el lenguaje de Internet, que se construyó a partir de archivos bajados de la red; es decir, retazos de vídeos que están en YouTube, fotografías, algo que se hace normalmente pero que está incorporado en la ficción, lo cual logra un montaje muy dinámico. No está dicho todo, hay elipsis muy marcadas. Pero ése es el lenguaje de Internet”, afirma el director.

“Un fantasma recorre Europa” es una frase que ya casi todos conocen. Parecería que los realizadores hubieran querido construir una suerte de juego entre esta frase y la figura un tanto fantasmagórica con la que Marx aparece en la historia ficcional. Gabino dice que eso no fue buscado tanto para la historia, pero sí para las publicidades que hicieron por las redes sociales, que se titulaban: “Un fantasma recorre las redes”.

“Yo creo que más que fantasmagórico lo que intentamos fue que Marx cobrara cuerpo y fuera algo cotidiano y muy vital para cualquier persona hoy. Creo que eso se logró. Lo más interesante es que la gente se cree que Weber es Marx, más allá de que se parece un montón.”

Consultado acerca de si cree que esta miniserie es sólo para quienes comulgan con las ideas de izquierda o también tiene como objetivo dar a conocer el Manifiesto Comunista a un nuevo público, Weber tiene su opinión formada: “Es para lo último”, considera. Y establece un análisis al respecto:

“Yo creo que el Manifiesto Comunista es un texto abarcador que justamente por haber sido hecho para la lucha, y como la lucha no ha terminado jamás, entonces llega a todo el mundo y la gente lo puede apreciar. Ha sido demonizado Marx y también ha sido demonizado su texto, como que el Manifiesto Comunista es algo que no se pueda leer en el colectivo. Y se puede leer absolutamente en el colectivo”, entiende Weber. Y trae a colación el primer capítulo de la miniserie, donde hay un fragmento de una película de Charles Chaplin, en la que un niño es interrogado por el personaje de Chaplin, porque el chico está leyendo el Manifiesto Comunista. Entonces, el hombre le dice: “Estás leyendo el Manifiesto, eres un poco comunista”. Y el niño le responde: “¿Acaso hay que ser comunista para leer a Marx?”.

“Y eso es lo que nosotros hacemos con la miniserie. No hay que ser comunista para acercarse al Manifiesto y mucho menos para apreciar un Marx actual”, concluye Weber.

(Tomado de Página 12, Argentina)





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