martes, 14 de abril de 2015

14 de abril, día de la República. Alemanes en las Brigadas Internacionales: en recuerdo de Hans Beimler.


"Estamos aquí para luchar contra los fascistas"
Hans Beimler (cit. spartacus-educational)

"Sin pena se aleja uno de países en que vivió alegremente, pero siempre amaremos al país palpitante, cuyas esperanzas compartimos”

Ernst Busch, en el documental Spanien im Herzen – Hans Beimler und andere, de Karlheinz Mund, RDA, 1985 (cit. por Magí Crusells)

Hans Beimler nació en Múnich el 2 de julio de 1895, y encontró su muerte en Madrid, el 1 de diciembre de 1936, defendiendo la República Española contra el fascismo. Con motivo del 14 de abril, el blog del viejo topo dedica a su memoria esta entrada del blog, y le rendimos nuestro particular homenaje que extendemos a la memoria de todos aquellos que defendieron la República, formando parte de las Brigadas Internacionales.

Hans Beimler no fue solo un antifascista alemán más, sino que se caracterizó por ser un activo militante del Partido Comunista (KPD, Kommunistische Partei Deutschlands), de cuyo Comité Central fue miembro. Llegó a ser diputado en el Reichstag (Parlamento alemán). 

Cuando Hitler se hizo con el poder en 1933, Beimler detenido y conducido al campo de concentración de Dachau (abril de 1933). Un mes más tarde, la víspera del día en que iba a ser ejecutado, consiguió huir del campo, llegando a la URSS a través de Checoslovaquia. Posteriormente se trasladó a Francia, donde permaneció hasta el comienzo de la guerra en España. 


Cartel electoral del KPD
(Partido Comunista Alemán), en 1932.
Beimler nos dejó lo que fue su experiencia en el campo de concentración de Dachau a través del relato publicado en la URSS en agosto de 1933: Im Mörderlager Dachau: Vier Wochen unter den braunen Banditen (En el campo de asesinos de Dachau: cuatro semanas en poder de los bandidos pardos). Fue el primer testimonio publicado sobre la vida dentro de un campo de concentración nazi, siendo traducido a distintos idiomas (entre ellos el español).

El 18 de julio de 1936 arrancó el golpe de estado fascista contra la República Española. Hans Beimler enseguida acude a España en defensa de la República y comienza a organizar aquel mismo verano en Barcelona la centuria Thälmann de voluntarios, formada mayoritariamente por comunistas alemanes (Ernst Thälmann fue el secretario general del KPD). En noviembre de ese mismo año, se convierte en batallón y se integra en la XII Brigada Internacional, de la cual también formaban parte el batallón italiano Garibaldi y el batallón francés André Marty.

Hans Beimler fue nombrado comisario política de las Brigadas Internacionales, pero se encontró con la muerte muy pronto. La XII Brigada Internacional, en la que estaba integrado, entró en combate el 12 de noviembre de 1936, en la defensa del Cerro de los Ángeles (Madrid). Fue el "bautismo de fuego". Apenas tres semanas después, el 1 de diciembre, Beimler caía muerto en la llamada "Cuesta de las Perdices" en Madrid, en una zona entre las dos líneas de fuego.

La obra de Beimler fue el primer testimonio publicado sobre la vida 
dentro de un campo de concentración nazi. A la izquierda, una edición
alemana actual de 2011. Derecha: edición original de 1933. 
La obra está traducida al castellano.
Su entierro fue un acto emotivo y multitudinario y sirvió de inspiración a Rafael Alberti para su bello poema "Hans Beimler, Defensor de Madrid". Posteriormente sus restos fueron trasladados al cementerio de Montjuïc en Barcelona. Meses después de su muerte, en julio de 1937, el batallón "Thälmann" comenzó a ser llamado también con el nombre de "Hans Beimler", en su memoria.

Es nuestro deseo no entrar en la polémica histórica que se creó en torno a las circunstancias de su muerte. En función de intereses ideológicos se han escrito muchas cosas sin que estén suficientemente contrastadas y probadas, y con no pocas contradicciones. En cualquier caso, no es el objetivo de esta entrada, que solo pretende rendir homenaje a un antifascista alemán como fue Hans Beimler, ejemplo de generosidad, de compromiso social y de conciencia internacionalista. Y, a través de este recuerdo, extender dicho homenaje al resto de los brigadistas alemanes compatriotas suyos y de los brigadistas de todos los demás países que acudieron a España a defender la República, mostrando un heroísmo y altruismo pocas veces igualado en la Historia. En las palabras que Dolores Ibárruri les dedicó: "Sois la historia, sois la leyenda, sois el ejemplo heroico de la solidaridad".

Monumento a los brigadistas alemanes caídos en la guerra civil española (Berlín). Fondo Fotográfico CEDOBI en Flickr.

Fragmentos de "Hart war's, aber schön - solange man kämpfen kann" ("Fue duro, pero bonito, mientras podíamos luchar"). 
Relato de Antonia Stern en el que utiliza citas tomadas de una breve autobiografía del mismo Beimler de 1936. 
Traducción del alemán: Tucholskyfan Gabi, blog del viejo topo (en azul texto original traducido)

En 1914, escribe en su currículum: "Mi entusiasmo bélico no era demasiado grande, así que llegué tarde para alistarme".

Destinado a un comando buscaminas en el Mar del Norte le llega la noticia de la Revolución de Octubre de 1917 en Rusia, que considera “la vivencia más grandiosa y profunda" de su vida.

En noviembre de 1918, destinado en Cuxhaven, organiza, junto con otros camaradas de los barcos anclados en el puerto, una demostración revolucionaria.

Es llamado a participar en la dirección del grupo Espartaco local y es miembro del Consejo de Trabajadores y Soldados. Al proclamarse en 1918 la República Soviética de Baviera, se encuentra en Munich. Tras el fracaso de ésta, es detenido por poco tiempo en su rango de marinero del Ejército Rojo. 

Al intentar volar un puente para impedir el transporte de tropas bávaras a la zona de alzamiento en Sajonia, es nuevamente detenido y condenado a dos años de prisión en Niederschönenfeld. 

Después se coloca en la fábrica de locomotoras Krauss-München-Sendling, donde ejerce su fuerte influencia sobre la plantilla iniciando así su carrera política. En 1930 es nombrado diputado del parlamento regional (land) por el partido comunista; en 1932 pasa al parlamento nacional (Reich), habiendo obtenido sesenta mil votos en su circunscripción de Munich/Baviera Alta, ya con Hitler en el poder. 

Tras el incendio del Reichstag pasa unas semanas en la clandestinidad. Delatado por unos compañeros, ingresa en abril de 1933, por orden de la policía de Munich, en el campo de concentración de Dachau. Sobre el martirio que sufrieron los allí internados nos informa en su relato Im Mörderlager Dachau – Vier Wochen unter den braunen Banditen [En el campo asesino de Dachau – Cuatro semanas en poder de los bandidos pardos] publicado en 1935 en Moscú. En las últimas páginas podemos leer:

“Así como Fritz Dressel [ex presidente de la fracción comunista del parlamento regional de Baviera] yo no quería morir. Arrojado por los asesinos a la celda número cuatro y viendo delante de mí al amigo revolucionario muerto, con tres cortes en la muñeca de su brazo izquierdo, a su lado en el suelo el cuchillo de pan, perdí por un momento la razón, incapaz de alcanzar lo que todo ello significaba. Con las manos me cubrí los ojos, no queriendo admitir que Dressel estaba muerto. Al oír la llave para abrir la puerta de esta celda de muerte, tuve que contar con que, allí mismo, había llegado a mi propio final definitivo, pero volví a recuperar la fuerza suficiente para enfrentarme a todo lo que me pudiera aguardar. Consciente de que era más que probable que no fuera a salir con vida de este campo, tan sólo me quedaba elegir el modo de mi muerte. Estaba firmemente determinado, primero, que no me iba a suicidar bajo ningún concepto y, segundo, que tampoco me dejaría estrangular o colgar en esa lúgubre pocilga; así que decidí escaparme por la noche costara lo que costara, y si la banda me pillara… el mundo iba a saber por boca de los asesinos que el comunista Beimler fue matado a tiros durante su fuga. De este modo me fui preparando y mentalizando. Sin la menor excitación, abandoné la celda en la noche del 8 al 9 de mayo, esperando en cada momento ser alcanzado por una bala.”Su fuga es un éxito. Beimler la logra solo, sin la ayuda de nadie. Le ayuda la destreza del cerrajero de oficio que es, su sangre fría y su determinación y valentía, para lograr lo casi imposible dado su maltratado estado físico. Tras semanas de clandestinidad, Hans Beimler logra cruzar la frontera con Checoslovaquia. 

Invitado por la Unión Soviética a pasar un tiempo en un sanatorio de Crimea, siente el deber de estar cerca de su país y de reemprender la lucha contra el nacionalsocialismo, que también consistía en liberar las víctimas internadas en campos de concentración, entre las que se encontraban su esposa Centa y la hermana de ésta, María, quienes desde su propia fuga, estaban retenidas a modo de rehenes. El 20 de diciembre de 1933 llega en un vuelo ruso a Paris. (...)

Fuente del fragmento: www.raeterepublik.de/Hans_Beimler__A.Stern_.htm, traducción de Tucholskyfan Gabi (blog del viejo topo).

Hans Beimle en su etapa de brigadista
internacional.

Poema de Rafael Alberti escrito en memoria de Hans Beimler.

"Hans Beimler, defensor de Madrid"

¡Frente rojo!, dijo el héroe. 
Y cayó en tierra Hans Beimler. 

Lo oyeron los españoles, 
lo oyeron sus alemanes, 
franceses e italianos, 
lo oyó Madrid, lo oyó el aire, 
lo oyó, temblando, la bala 
nacida para matarle. 

¡Frente Rojo!, y cayó en tierra 
castellana, de leales, 
quien vino desde muy lejos 
a sembrar aquí su sangre. 

¡Frente Rojo! Que lo escuche 
la Alemania de las cárceles 
y verdugos que levantan 
las secas hachas que caen 
sobre los cuellos que nunca 
jamás quisieron doblarse. 

¡Frente Rojo! Suene, silbe, 
cruce como bala, estalle 
por mar, por tierra, por cielo, 
por astros, por todas partes, 
vertiginoso, este grito 
– ¡Frente Rojo! – hasta clavarse, 
profundo, en los corazones 
que lo quieran, que lo amen, 
que lo griten – ¡Frente Rojo! – 
como lo gritó Hans Beimler. 

Madrid, que tiene memoria, 
lo gritará hasta quedarse 
las bocas de sus fusiles 
secas de tanto gritarle. 

¡Frente Rojo! Silba el tren, 
campo de España adelante. 
Se descubren las aldeas, 
los pueblos y las ciudades. 

Entre huertos y jardines, 
banderas y naranjales, 
Valencia saluda el cuerpo 
–¡Frente Rojo!- de Hans Beimler. 

Los mares de Cataluña, 
sus viñas, sus olivares, 
las ramblas de Barcelona 
-¡Frente Rojo!- de Hans Beimler. 

¡París, París! Tus obreros, 
cantando, en hombros lo traen, 
llevándolo hacia los barcos 
que se llevan a Hans Beimler, 
ya que su patria alemana 
caminos no quiere darle. 

¡Frente Rojo! Por Moscú, 
por la plaza Roja, grandes 
cortejos y multitudes 
y cantos van a enterrarle. 

¡Frente Rojo! Junto a Lenin, 
allí, tranquilo, descanse.




Sello de la RDA, año 1966, en recuerdo de Hans Beimler

La canción de Hans Beimler

El tenor alemán Ernst Busch, grabó en Barcelona en junio de 1938, un legendario y mítico disco titulado "Seis canciones para la democracia". La voz del tenor fue acompañada por un coro del batallón "Thälmann". Los temas fueron cantados y grabados en alemán y en español. Una de estas seis canciones fue el tema "Hans Beimler", como homenaje al brigadista (los otros cinco temas fueron "La columna Thälmann", "La canción de las Brigadas Internacionales", "Los soldados del pantano", "La canción del Frente Unido" y "Los cuatro generales"). En realidad, para la música de la canción dedicada a Beimler, Busch recurrió a la melodía de una popular canción alemana de 1809, "Ich hatt' einen Kameraden" (cit. Magí Crusells). Dice Peter Glazer en "Songs of the Spanish Civil War: The new edition":

La serie de seis canciones para la democracia fue grabada originalmente en España en junio de 1938 durante un ataque aéreo en Barcelona. Uno de los discos llevaba una etiqueta que decía: "La grabación defectuosa de este disco se debe a las interrupciones de la corriente eléctrica durante un ataque aéreo."Posteriormente, el disco fue lanzado en EE.UU. en 1940 por Keynote Recordings, adquiriendo un gran éxito de difusión.


Edición estadounidense de Six Songs for Democracy

Tema "Hans Beimler, Kamerad" del disco 
"Seis canciones para la democracia":



Las versiones en castellano a veces presentan algunos pequeños cambios en la letra respecto al original alemán. Lo que ha hecho nuestra compañera Gabi es una traducción de la versión reproducida en el audio anterior:


Traducción de Tucholskyfan Gabi (blog del viejo topo)



Dos imágenes distintas de Hans Beimler, España 1936


(...) que lo quieran, que lo amen,
que lo griten – ¡Frente Rojo! –
como lo gritó Hans Beimler

(Rafael Alberti)






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